-Eva Reyes presentará una iniciativa para modificar la estrategia de seguridad con protocolos preventivos para evitar que la sociedad pague el costo de los operativos contra la delincuencia
Por Julio Manuel Loya Guzmán
Ciudad Victoria, Tamaulipas. La muerte de la niña Aranza Adailini, presuntamente alcanzada por disparos realizados desde un helicóptero de la Guardia Estatal en Matamoros, debe ser investigada a fondo, demandó la diputada local Eva Reyes González, quien además pedirá se modifique la estrategia de seguridad para garantizar la protección de la población civil.
Tras la tragedia, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de Tamaulipas anunció que solicitará a las autoridades correspondientes la creación e implementación de un protocolo obligatorio de «blindaje ciudadano», a fin de evitar que la población civil se convierta en víctima de los operativos federales y estatales contra el crimen organizado.
El pronunciamiento se produjo luego de la jornada de violencia que paralizó Matamoros el jueves 29 de octubre, tras la captura de Axel Alfredo «N», identificado por las fuerzas federales como segundo al mando de la facción criminal conocida como «Los Ciclones».
La detención desató una serie de enfrentamientos armados y 12 narcobloqueos con vehículos incendiados. Además de la muerte de la menor, las autoridades confirmaron el fallecimiento de otros cinco adultos en dos accidentes automovilísticos, luego de que sus vehículos se impactaran contra unidades pesadas utilizadas por integrantes del crimen organizado para bloquear las carreteras.
«Dispararon contra niños»: el testimonio
Durante la contingencia, el periodista matamorense Julio Rubio realizó una transmisión en vivo en la que entrevistó al tío de la menor fallecida. El hombre se encontraba junto a la camioneta Ford Explorer negra en la que viajaba la familia, unidad que presentaba múltiples impactos de bala.
El familiar relató que conducía acompañado de su hermana y cinco menores de edad cuando escucharon disparos provenientes de la aeronave oficial. Aseguró que hicieron desesperadas señas para advertir a los tripulantes sobre la presencia de los niños; sin embargo, los disparos continuaron. Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Aranza, quien perdió la vida, mientras que su madre resultó herida en una pierna.
«No hay nada más indignante que una víctima colateral, y menos cuando se trata de niños. Primero salvar y no tirar nunca», sostuvo la legisladora morenista, al exigir una revisión de los protocolos de actuación de la Guardia Estatal, la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina.
La diputada local por Reynosa consideró que las reacciones violentas de los grupos criminales no pueden calificarse como hechos «sorpresivos», pues se trata de escenarios recurrentes y previsibles en Tamaulipas.
También reprochó que las familias tamaulipecas tengan que enterarse de las situaciones de riesgo a través de rumores en redes sociales o videos filtrados, ante la falta de canales institucionales que proporcionen información verificada y oportuna.
Reyes González subrayó que la captura de líderes delictivos resulta insuficiente si las estrategias de seguridad no contemplan, como prioridad, la protección de la población civil. Advirtió que esa omisión en la planeación de los operativos es un problema que, recordó, se arrastra desde el sexenio del expresidente Felipe Calderón.
«Si decimos que no se puede hacer nada y que así será siempre, entonces ya perdimos la guerra», advirtió.
Protocolo de emergencia: cinco medidas de protección
La iniciativa que Eva Reyes presentará ante el Congreso de Tamaulipas plantea que, inmediatamente después de una detención de alto impacto, se activen de manera automática cinco acciones coordinadas para proteger a la población:
– Emitir alertas masivas: Difundir información oficial, verificada y en tiempo real para advertir a la población sobre situaciones de riesgo y evitar que quede atrapada en el fuego cruzado.
– Suspender clases: Ordenar el cierre inmediato de los planteles escolares ubicados en los polígonos de riesgo.
– Establecer cercos médicos: Implementar medidas de resguardo inmediato en hospitales y demás instalaciones de salud.
– Suspender el transporte público: Detener de manera preventiva las rutas de transporte en las zonas de riesgo para proteger a usuarios y operadores.
– Resguardar unidades de carga: Instruir a los operadores para que trasladen o aseguren los camiones pesados en lugares seguros, a fin de impedir que sean utilizados por grupos criminales para bloquear carreteras.
