Cambió multa por trabajo comunitario

Cambió multa por trabajo comunitario

Por Jesús Rivera

Reynosa, Tamaulipas. Don Cipriano Cabrera González ya aprendió que no debe manejar un vehículo en estado de ebriedad.
Hace unos quince días fue sorprendido por elementos de la policía de tránsito y calidad ingiriendo una cerveza mientras manejaba.
Se le detuvo y aplicó una multa económica, sin embargo, se apegó al programa para cambiar la sanción por trabajo comunitario.
Según sus propias palabras, ese día había comprado un 12 de cervezas para consumirlas en su casa, sin embargo, no se aguantó la tentación y abrió una de las latas para libar su espumeante y fresco contenido.
Eso no pasó desapercibido para los cumplidos agentes viales, quienes, ni tardos ni perezosos, se dieron a la persecución del infractor, con las luces estroboscópicas y el “pato” encendido.
Don Cipri se orilló a la oilla, pillado in fraganti. No tuvo más remedio que reconocer su falta.
Ya en los separos de la corporación, se le aplicó una multa, pero como él había escuchado del programa de permuta por trabajo comunitario, se acogió a él.
“Está bien-comentó. Porque, ¿te imaginas si atropellas a alguien? Ya había escuchado de ste programa. Está bien, para que uno recapacite”.
Por 36 horas tendrá que hacer trabaj comunitario. La entrevista se le hizo en la plaza del ector I de Hacienda las Fuentes, mientras apoyaba a los empleados de Servicios Públicos Primarios en chapolear el área enhierbada.
De acuerdo con el Reglamento de Tránsito actual, la multa por manejar ebrio va de los 3,257 a los 5,428 pesos, dependiendo del grado de alcoholemia.
Si se incluye el arrastre de la grúa, la sanción puede subir de 10 mil pesos.
Sin embargo, eso es poco comparado con las lesiones que pueden provocar a terceros bajo el influjo de las bebidas embriagantes.
Provocar invalidez a una persona por atropellamiento, equivale a pagar de por vida una pensión al afectado; en caso de defunción, la pena puede ser una multa cuantiosa y cárcel por homicidio imprdencial.

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