Voluntad y solidaridad impulsan a más de 1,500 niños y jóvenes a seguir en la escuela

Voluntad y solidaridad impulsan a más de 1,500 niños y jóvenes a seguir en la escuela

Reynosa, Tamaulipas. Hay mochilas que pesan más por los sueños que llevan dentro que por los útiles escolares que guardan. La de Adrián, por ejemplo, pronto llegará a su escuela cargada de cuadernos, colores, lápices y, sobre todo, de esperanza.
Entre los artículos que recibió hay seis lápices que seguramente cuidará con especial cariño. Con ellos escribirá fechas, resolverá ejercicios, dibujará ideas y, poco a poco, irá dejando sobre las hojas las primeras huellas de un futuro que apenas comienza a construir. Sus cuadernos, hoy impecables, quizá dentro de unas semanas tengan alguna mancha o las esquinas dobladas; pero lo verdaderamente importante serán los trazos que Adrián realizará con la atención, paciencia y acompañamiento de sus maestros.
Junto con su hermana Yagami, Adrián fue uno de los beneficiarios de la Brigada de Regreso a Clases, encabezada por el alcalde Carlos Peña Ortiz, donde recibió gratuitamente un paquete de útiles escolares integrado por mochila, cuadernos, lápices, plumas, colores, borradores, juego de geometría, cinta adhesiva y otros artículos indispensables para comenzar el nuevo ciclo escolar.
En esa misma jornada estuvieron Elian Ramírez Mateo y Carla Rosas Mateo; Enrique e Iker Sebastián Martínez; Nicole Ramírez Mateo, así como Edwin y Neidelyn Coronado Pulido, quienes forman parte de los más de 1,500 niños y jóvenes beneficiados mediante una iniciativa nacida del reto “Todos Somos Útiles”, impulsado desde el Voluntariado DIF-Reynosa, que preside Alejandra Yelitza Garza.
Más allá de una mochila o un paquete de útiles, el apoyo representa para muchas familias un alivio y para los estudiantes una oportunidad de comenzar clases con mayor tranquilidad. Porque cuando en un hogar cada peso cuenta, recibir los instrumentos necesarios para estudiar significa quitar una preocupación de los hombros de madres y padres y colocar, en su lugar, una posibilidad.
Así, una simple caja de colores puede convertirse en una ventana hacia la imaginación; un cuaderno, en el primer capítulo de una historia; una regla, en la herramienta para aprender a medir el mundo; y un lápiz, en el instrumento con el que un niño puede comenzar a escribir el futuro que sueña.
La jornada también dejó un mensaje que trasciende el regreso a las aulas: cuando sociedad y Gobierno suman voluntades, la solidaridad puede convertirse en una fuerza capaz de abrir caminos.
En unos días, miles de niñas, niños y jóvenes volverán a llenar las aulas de Reynosa con voces, preguntas, risas y sueños. Llevarán sus mochilas al hombro y sus cuadernos bajo el brazo, pero también llevarán consigo algo que no se puede comprar: la certeza de que hay una comunidad dispuesta a tenderles la mano.
Y mientras Adrián y sus compañeros comiencen a llenar las páginas en blanco, cada trazo será también una apuesta por el mañana: por un mejor futuro para ellos, para sus familias, para Reynosa, para Tamaulipas y para México.
Porque detrás de cada útil escolar entregado hay mucho más que material para regresar a clases: hay solidaridad, esperanza y la posibilidad de que ningún sueño tenga que quedarse fuera del salón por falta de una mochila.

ReynosaImparable #GobiernoMunicipalDeReynosa

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