SE AGUDIZA CRISIS; MÁS DE 14 MIL DESAPARECIDOS EN TAMAULIPAS

SE AGUDIZA CRISIS; MÁS DE 14 MIL DESAPARECIDOS EN TAMAULIPAS

-En septiembre, la cifra oficial escaló a 14,072 casos; de estos, el 32.3% son de mujeres de entre 15 y 24 años, y un 11.4% de niños y jóvenes.
*El Colectivo Amor por los Desaparecidos acusa un subregistro superior al 100% por el miedo estructural a denunciar

Por Julio Manuel Loya Guzmán

Ciudad Victoria, Tamaulipas. La crisis por la desaparición de personas que azota a Tamaulipas se agudizó al incrementarse la estadística oficial a 14,072 casos, récord histórico que revela las graves carencias del Estado para accionar y frenar el delito. Frente al dato institucional, colectivos afirman que la realidad duplica ese registro.

Edith González, presidenta del colectivo Amor por los Desaparecidos, asegura que la estadística reportada en septiembre de 2026, basada en denuncias formales, se queda muy corta, pues el número de casos que a ellos les llegan de forma directa supera ese registro en más de un 100 por ciento.

“La mayoría de las familias de las víctimas no denuncian por temor a represalias, por el miedo latente o por la desconfianza estructural en los ministerios públicos”, señaló la activista.

“Según las autoridades, el número de personas desaparecidas no supera los mil casos por año en toda la entidad, lo que está completamente alejado de la realidad”, fustigó González.

Aseguró que tan solo en Reynosa se registran casi 500 casos de desaparecidos por año en la categoría de desaparición forzada, a los que se suman unos 100 casos de secuestro que se contabilizan aparte, más las familias que no denuncian, que son más de la mitad”.

Destacó que el colectivo Amor por los Desaparecidos ha desplegado, en lo que va de 2026, un total de 124 búsquedas de campo en diversos municipios de la frontera tamaulipeca, localizando 44 fosas clandestinas y sitios de exterminio con restos óseos.

Explicó que en la gran mayoría de los casos es difícil determinar el número de personas localizadas, ya que los cuerpos fueron incinerados y solo quedan miles de fragmentos. Esto, sumado a la lentitud institucional, complica la identificación genética para saber si las víctimas contaban con una denuncia previa.

Cabe destacar que en los últimos cuatro años las autoridades desplegaron casi 2,500 operativos que derivaron en la localización de más de 3,000 personas. Específicamente en lo que va de 2026, se han registrado 856 reportes de desaparición; de ellos, 615 personas han sido localizadas y 241 continúan desaparecidas.

Por otro lado, las herramientas de monitoreo civil muestran matices en las cifras acumuladas. La plataforma independiente Red Lupa detalla que el número de personas desaparecidas y no localizadas en la entidad pasó de 12,033 en 2022 a 13,850 en agosto de 2026.

Evolución de cifras (Red Lupa):
Registro en 2022: 12,033 personas
Registro en 2026 (Agosto): 13,850 personas
Aumento acumulado: 1,817 registros (corregido)
Incremento porcentual: 15.1%

El aumento de 1,817 registros entre ambos periodos refleja la persistencia del problema. No obstante, los especialistas aclaran que la variación debe interpretarse como un cambio en el total acumulado reportado, el cual incorpora tanto nuevos casos como actualizaciones de expedientes anteriores.

La evolución anual muestra una tendencia constantemente ascendente: 12,706 personas en 2023; 13,196 en 2024; 13,468 en 2025, y 13,850 en agosto de 2026.

La serie histórica también revela que el fenómeno tiene raíces profundas. Los datos desglosados por año de desaparición incluyen casos registrados desde el inicio del siglo, con una concentración crítica en los periodos de 2010, 2011, 2012 y 2017.

Por ello, el desafío no consiste únicamente en responder a los nuevos reportes, sino en revisar expedientes antiguos, cruzar información, identificar restos humanos y mantener activos los casos que llevan años en la incertidumbre.

REYNOSA ENCABEZA LA ESTADÍSTICA

La distribución territorial coloca a este municipio fronterizo como la demarcación con más personas desaparecidas y no localizadas en el estado. De acuerdo con los datos recopilados por Red Lupa, el municipio pasó de 2,817 casos a 2,903 en solo un año; un incremento de 86 registros que lo mantiene como uno de los principales focos de atención para las autoridades y colectivos.

Nuevo Laredo, Matamoros, Ciudad Victoria y Tampico también reportaron aumentos en sus registros en lo que va de 2026.

La concentración de casos en ciudades fronterizas y centros urbanos obliga a mantener operativos simultáneos en diferentes regiones, con necesidades que van desde la búsqueda inmediata hasta el rastreo de fosas clandestinas y la identificación forense.

JUVENTUD LA MÁS AFECTADA

La crisis de desapariciones en Tamaulipas tiene una marcada dimensión generacional. Red Lupa reportó que, al corte de 2026, 1,581 personas tenían menos de 18 años al momento de su desaparición, lo que representa el 11.4% del total histórico. De este grupo de menores, el 62.11% corresponde a niños y hombres adolescentes.

La distribución por edades muestra que las desapariciones se concentran en jóvenes y adultos en edad productiva. Alrededor del 30% de los casos se ubica en el rango de 20 a 29 años, aunque la incidencia se mantiene elevada entre los 15 y los 44 años.

En el caso de las mujeres, el comportamiento presenta una concentración paulatinamente alta en edades tempranas: el 32.3% de las mujeres desaparecidas y no localizadas pertenece al rango de los 15 a los 24 años. Asimismo, los registros reportan la desaparición de 11 niñas entre enero y mayo del presente año.

Estas cifras dimensionan el impacto de la crisis en las familias, aunque los datos agregados no permiten establecer por sí mismos las circunstancias particulares de cada caso ni atribuirlos a una causa común de violencia generalizada.

RECONOCEN AUTORIDADES LA FALTA DE CAPACIDAD

Ante el rezago, el Secretario General de Gobierno, Héctor Joel Villegas González, reconoció la dimensión de la crisis, pero sostuvo que se trabaja en el fortalecimiento de las células de búsqueda y en la incorporación de herramientas tecnológicas especializadas.

También señaló un incremento en el número de asesores jurídicos para brindar acompañamiento directo a las familias, quienes además de la incertidumbre enfrentan largos procesos burocráticos.

Uno de los proyectos centrales es el Centro de Identificación Humana, el cual permanece en proceso de equipamiento y consolidación. La expectativa oficial es que comience operaciones en 2027, sujeto a la suficiencia presupuestal del estado.

Su puesta en marcha representaría un avance clave para la identificación de personas fallecidas, aunque su impacto real dependerá de los recursos, el personal especializado y la coordinación interinstitucional.

El responsable de la política interna del Estado aseguró que se han estrechado los canales de comunicación con redes ciudadanas y células operativas, particularmente en la zona fronteriza, para acelerar las intervenciones.

Villegas hizo un llamado a reportar de inmediato cualquier sospecha de privación de la libertad, al considerar que las primeras horas son determinantes: “Entre más pronto nos demos cuenta las autoridades, podemos tener un mejor resultado”, sostuvo.

CIFRAS QUE NO ALIVIAN EL DOLOR

La dimensión del problema plantea una exigencia que va más allá del número de operativos desplegados. Las familias necesitan que las acciones oficiales se traduzcan en información verificable, investigaciones con seguimiento científico e identificación certera de personas.

Los casi 2,500 operativos y las más de 3,000 localizaciones son muestras de actividad institucional, pero siguen estando lejos de resolver la totalidad de los expedientes.

Para miles de familias que aún esperan respuestas, la burocracia actual y las estadísticas gubernamentales continúan sin equivaler a la justicia ni a la verdad sobre el paradero de los suyos.

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