¡Paz, paz y paz en la casa!

¡Paz, paz y paz en la casa!

Por Jesús Rivera

Reynosa, Tamaulipas. Ha llegado el momento de volver a la vieja forma de educar a nuestros hijos en la casa.

Corregir a tiempo puede ser la mejor manera de evitar que los jóvenes se vuelvan rebeldes y violentos.

“Educa bien al niño de hoy para no tener que castigar al adulto de mañana”-dice una conseja popular.

Los correctivos del hogar no necesariamente deben ser golpes, sino posturas firmes y con autoridad.

La mayoría de las personas mayores de cincuenta años recuerdan los correctivos de sus padres.

En la colonia Chapultepec vivía un agente de tránsito al que apodaban “El Pandita”.

Cuando llegaba del trabajo, su esposa le tenía una relación de todas las travesuras de sus hijos, así que tomaba un cordón de la plancha y salía a la calle a buscar a cada uno de ellos.

Cuando lo localizaba, lo perseguía hasta alcanzarlo y le daba tal cantidad de chicotazos que por mucho tiempo no le quedaban ganas de volver a portarse mal.

Actualmente hay castigos severos para los padres golpeadores, pero continúa la obligación de educarlos con valores y principios que los hagan personas de bien.

Bajo ese pensamiento, el Presidente Municipal de Reynosa, Carlos Peña Ortiz se dirigió a los habitantes de la colonia Riberas del Carmen para darles a conocer el programa de becas para estudiantes de nivel básico.

Pidió que si alguien sabe de un niño que se quedó sin ir a la escuelan, lo den a conocer para que se le inscriba y se le otorgue la beca.

En sus propias palabras: “No hay excusa de que no fue a la escuela porque faltó para el transporte, o la inscripción o útiles escolares. Esas excusas ya no pueden existir aquí, en México, porque se están dando becas a todo mundo para que puedan subsanar esos gastos”.

Agregó que se requiere del apoyo de todos, porque hay muchos niños en esta ciudad que andan vagando en las calles sin ir a la escuela.

“¿Qué les va a pasar a esos niños en un par de años?¿A qué se van a dedicar si se mantienen en las calles?-preguntó. A la delincuencia, a las drogas, ¡a puras tarugadas! Y es por eso que también necesitamos que ustedes nos avisen si ven a una familia donde sus hijos se encuentran en esta situación de calle, sin ir a la escuela. Ahí está el DIF Municipal para jalarles las orejas a los padres de familia e inscribir a los menores lo antes posible a un aula”.

Más adelante reflexionó: “Porque si no lo hacemos, los afectados vamos a ser nosotros. Y aquí todos se quejan de la inseguridad, ¿verdad? ¡Levanten la mano quienes se quejan de la inseguridad! Todos, verdad. Pero, ¿cuántos levantan su voz al ver a un niño que no va a la escuela. Levanten la mano. ¡Ya ni la friegan! ¡Ni uno! Es ahí donde tenemos que alzar la voz por aquellos niños, para que tengan un mejor futuro y para que no nos asalten en un futuro, también. Porque el niño de once años que hoy no va a la escuela, dale tres años más y es el que nos va a estar asaltando. Dale cinco y es el que nos va a estar extorsionando, y dale unos ocho y es el que nos va a estar matando”.

Dijo que esa es la triste realidad por la que estamos pasando, y que si queremos hacer un cambio es necesario hacerlo desde nuestras casas.

“Así es que mamás y papás, ¡mano dura desde la casa. Una mano dura es también una mano que corrige, que compone, que ayuda, que enseña y que guía y que nos ayuda a construir un futuro. No es suficiente que cuiden a sus hijos. Tenemos que cuidar a todos los hijos de México si queremos acabar con la inseguridad. Todos queremos un país de paz, pero esa paz también depende de cada uno de ustedes. Así que ¡paz, paz, paz! también en la casa para que podamos avanzar y que los jóvenes anden por el camino correcto”-finalizó.

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