Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. El empresario de la industria de la tortilla Jorge Negrete Martínez asegura que el producto elaborado a base de sorgo blanco es más nutritivo y mucho más barato que el de maíz o MASECA.
Recomendada para los celíacos -intolerancia al gluten- y para los diabéticos, la tortilla de sorgo recibe un fuerte impulso del Gobierno del Estado de Tamaulipas.
Esta tarde, el Secretario de Desarrollo Rural Antonio Varela Flores comunicó que se iniciará la construcción de una planta procesadora que tendrá capacidad para fabricar hasta 20 mil toneladas de harina al año.
Esto requerirá de por lo menos la siembra de 10 mil hectáreas de esta variedad de sorgo que es apto para el consumo humano.
Quienes han probado las tortillas de sorgo han comentado que tienen un sabor similar al del maíz, pero tienen la ventaja de no tener efectos sobre las personas intolerantes al gluten-asegura Negrete.
Al requerirse menos cantidad de semilla para elaborar igual cantidad de producto, resulta más barata su producción.
El Gobierno de Tamaulipas destacó que las tortillas que se produzcan con la harina procesada en Soto la Marina serán destinadas principalmente a programas alimentarios del sistema DIF Estatal, de la Secretaría de Bienestar Social y en los Centros de Ejecución de Sanciones.
Jorge Negrete reconoció que aún falta tiempo para que se generalice su consumo en Tamaulipas.
Se tendría que vencer una tendencia de la población de pensar que el sorgo sirve solamente para alimentar al ganado.
No obstante, la variedad de blanca produce una harina de similar calidad que la del maíz, con incluso más nutrientes y el plus de servir para el tratamiento de la enfermedad celíaca.
El empresario dijo que si se da la oportunidad él mismo podría abrir una tortillería en Reynosa que utilice harina de sorgo.
Debido a las características que esta producto debe presentar, aún se utiliza un porcentaje de harina elaborada con maíz mezclada con la de sorgo para fabricar las tortillas.
El precio del kilogramo es significativamente más barato, ya que el de maíz supera los 30 pesos, en tanto que el de sorgo rondaría en los doce o catorce pesos, si se llegara a comercializar actualmente al público.
