Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. Hay un edificio en el centro de Reynosa que se ha convertido en un refugio o santuario para mapaches y tlacuaches.
Es propiedad del Sindicato Petrolero, y durante varias décadas ha estado abandonado.
Por un tiempo fungió como tienda de consumo y luego fue arrendado al Gobierno del Estado para que ahí funcionaran la Oficina Fiscal y las oficialías del Registro Civil.
Trae el cambio de esas dependencias al inmueble propiedad del grupo Blanquita, en avenida Rosalinda Guerrero con Occidental, de la colonia Rodríguez, la estructura fue cerrada con candados, y desde entonces, permanece en calidad de elefante blanco.
Recientemente, tras un reporte de un tlacuache que andaba paseando por la calle diagonal Isassi, personal de Protección Animal se presentaron en ese lugar.
No hallaron al ejemplar (foto) porque este se fue rápidamente hacia el jardín de una de las residencias que se ubican en la parte posterior del edificio.
Los habitantes de dicha residencia confirmaron que es común ver pasar a los tlacuaches por su patio, que saben que se introducen al edificio por alguna abertura y que no han tenido problema alguno por la presencia de esos marsupiales.
Sin embargo, sí los tienen con los mapaches. Ambas especies conviven en el interior del inmueble, pero los segundos son más conflictivos, hasta el punto de ser insoportables.
No se sabe cuántos ejemplares hay de uno y otro, pero han proliferado y progresado porque ahí cerca hay negocios de venta de comida donde pueden hurgar.
Protección animal recomendó a las personas que viven en las cercanías que no intenten capturarlos si los ven en los patios o en las calles, porque tanto tlacuaches como mapaches pueden tener comportamientos agresivos si se ven amenazados.

