Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. Mientras que en la zona conurbada del sur del Estado la presidenta Claudia Sheinbaum entregó dos flamantes hospitales, uno del ISSSTE y otro del IMSS, en Reynosa hay quejas de patrones y trabajadores sobre lo obsoleto del equipo e instalaciones eléctricas.
El último hospital del Seguro Social que se entregó fue el 270, el 5 de enero de 2016 por parte del entonces presidente Enrique Peña Nieto.
Pero aún esa unidad hospitalaria ha tenido sus fallos, como las descomposturas del sistema de aire acondicionado o la carencia de aparatos para hemodiálisis.
En el Hospital de Zona número 15, la semana pasada ocurrió un problema en el suministro de energía eléctrica. Eso obligó a reubicar a pacientes prioritarios, como bebés recién nacidos y mujeres embarazadas, los cuales fueron enviados al hospital 270 para su atención médica.
Después de varios días, el cable dañado ya fue sustituido, pero el hospital mantiene a los varios pacientes en otros nosocomios, donde se reportan estables.
Ante tal situación, el Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, Gildardo López Hinojosa apuró al Gobierno Federal a invertir en nuevo equipamiento y en mejorar los edificios para brindar una mejor atención a los derechohabientes.
Advirtió que existe un alto riesgo para los pacientes que son atendidos en las distintas unidades del IMSS por lo obsoleto de las instalaciones y equipo médico.
Se han reportado ocasiones, cuando las lluvias son torrenciales, que el agua se filtra por grietas y alcanza a invadir algunas áreas.
La última “manita de gato” que se le dio al hospital de zona fue hace poco más de dos años cuando se le aplicó pintura blanda al exterior.
