-Mario Delgado Carrillo expresó que resulta inadmisible que, bajo una supuesta “educación militar”, se pretendan justificar actos de abuso, violencia, maltrato o prácticas que atenten
contra la integridad de las personas menores de edad
Ciudad de México. La Secretaría de Educación Pública (SEP) lamenta el sensible fallecimiento de una menor
de edad en Tamaulipas durante un campamento de verano. Asimismo, condena
enérgicamente y rechaza cualquier tipo de maltrato, trato inhumano, cruel o degradante
que vulnere la dignidad y los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
“Resulta inadmisible que, bajo una supuesta “educación militar”, se pretendan justificar,
normalizar u ocultar actos de abuso, violencia, maltrato o prácticas que atenten contra la
integridad física, psicológica o emocional de las personas menores de edad”, afirmó el
secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.
Añadió que “este tipo de conductas, de ninguna manera, pueden ser catalogadas como
un método o modalidad de educación, instrucción, formación o disciplina que pueda
ejercerse dentro o fuera del ámbito educativo. Por el contrario, constituyen una violación
flagrante e inaceptable de los derechos humanos y del principio del interés superior de
la niñez”.
De conformidad con las disposiciones constitucionales y legales, la educación militar se
circunscribe a la formación del personal dentro de las instituciones de las Fuerzas
Armadas y la Guardia Nacional (GN), impartida exclusivamente por la Secretaría de la
Defensa Nacional (SEDENA), por lo que no existe disposición normativa, criterio
institucional o marco regulatorio que prevea, autorice o regule la impartición de
educación militar en instituciones de educación básica, ni existe ninguna institución
educativa de dicho tipo educativo que pueda contar con autorización, reconocimiento o
cualquier otra figura para impartir educación militar.
La SEP reitera a la población en general y a las autoridades educativas de los Estados y la
Ciudad de México que no está autorizada la prestación del servicio educativo bajo la
denominación y/o modalidad “militarizada”, “militar”, “castrense” o cualquier otra
análoga que haga referencia a la instrucción o disciplina de carácter militar. El titular de
esta Secretaría, Mario Delgado Carrillo, emitirá el comunicado correspondiente para
reiterar esta disposición constitucional y legal vigente.
Por lo que hace a la institución involucrada en los actos violatorios de derechos humanos,
la autoridad educativa del Estado de Tamaulipas ha informado que tomará las medidas
conducentes para hacer valer los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes
frente a la autorización de impartición del servicio educativo bajo la denominación
“militarizada”, otorgado en 2005 y actualizado en 2013.
“El derecho a la educación se rediseñó bajo un enfoque de derechos humanos e igualdad
sustantiva, desde el nivel inicial hasta el superior, dando origen a la Nueva Escuela
Mexicana (NEM). Bajo esta visión, las niñas, los niños y los adolescentes son reconocidos
como sujetos activos de la educación, capaces de ejercer su derecho a transformar su
realidad mediante una formación integral que trasciende el aula y desarrolla sus
potencialidades de forma activa, autónoma y transformadora. En consonancia con ello,
los planes y programas de estudio se construyeron desde una visión humanística,
científica, artística, lúdica y crítica, orientada a formar personas participativas que
impulsen procesos de innovación y mejoramiento social, cultural y político mediante el
pensamiento crítico y la argumentación fundada”, enfatizó Delgado Carrillo.
Para la SEP bajo esa perspectiva, la impartición de educación militar en instituciones de
educación básica resulta incompatible con los fines, principios y objetivos
constitucionales y legales que rigen dicho tipo educativo. Ello obedece a que la educación
militar responde a una finalidad distinta, orientada a la formación, adiestramiento y
preparación del personal destinado al cumplimiento de las funciones propias de las
Fuerzas Armadas y de la GN, por lo que no constituye una modalidad educativa prevista
para las niñas, los niños y los adolescentes que cursan la educación básica.

