AL VUELO-Poder

AL VUELO-Poder

Por Pegaso

A ver.
¿Quién torció la ley durante su mandato para evitar el desafuero?
¿Quién tuvo el control absoluto del Congreso y el Poder judicial en Tamaulipas del 2016 al 2022?
¿Quién quiso ser candidato a la Presidencia de la República y dilapidó miles de millones de pesos en difusión de su imagen para posicionarse políticamente?
¿Quién se compró 12 ranchos en 6 años?
¿Quién se enriqueció descaradamente él, su familia y sus allegados?
¿Quién desconoció a los miembros de su partido para dar preferencia a gente de otros partidos en su gabinete?
¿Quién salió del gobierno debiendo miles de millones de pesos a sus proveedores?
¿Quién persiguió políticamente a sus opositores?
¿Quién se dice ahora perseguido político y se declara inocente de todas las acusaciones que pesan en su contra?
¿Quién tiene doble nacionalidad?
¿Quién es informante de la DEA?
¿Quién pretende ser candidato plurinominal en el 2027 para obtener fuero político?
Cuando tienes poder, lo puedes hacer todo. Cuando ya no lo tienes, vienen las consecuencias de tus abusos.
Es algo tan obvio que ni siquiera vale la pena analizarlo en una columna tan prestigiada y tan leída como esta.
Si alguno de mis dos o tres lectores saben la respuesta a las doce preguntas, pueden dejarlo en los comentarios.
Por lo pronto, déjenme decirles de qué se trata el poder.
En política, el poder no es un medio, sino un objetivo. Luchas durante mucho tiempo para alcanzar un puesto de mando, y vas brincando escalones hasta lograr tus objetivos.
Cuando tienes en tus manos el poder, todos te rinden pleitesía, como cuando en tiempos del todopoderoso PRI el presidente en turno preguntaba: “¿Qué hora es?” Y los lambiscones contestaban: “La que usted diga, señor presidente”.
El poder no se comparte. Se ejerce.
Si tienes poder, es necesario que mantengas a raya a tus opositores, aún así tengas que usar los artilugios legales que puedes torcer a tu antojo o incluso, la violencia y hasta el asesinato político.
Si la dejas crecer, tarde o temprano tendrás que enfrentarte a tus demonios, porque te buscarán hasta por debajo de la cama para encontrarte algo que pueda ser utilizado de manera categórica en tu contra.
Quienes tuvieron el poder, perseguían. Cuando lo dejaron, ahora son perseguidos.
Es la ley de la vida y es la ley del poder. Si alguien quiere profundizar en el tema, le recomiendo que lea el libro “Las 48 Leyes del Poder”, de Robert Greene. Es muy aleccionador.
Por lo pronto, nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “De la forma en que te percibes, me percibí; de la forma en que me percibes, te percibirás”. (Como te ves me vi; como me ves, te verás).

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