Por Pegaso
¡Quihúbole! ¿Cómo les quedó el ojo? ¿Tirante y flojo?
Apenas lo publiqué la semana pasada, cuando se supo de la intención del orate presidente gringo de doblar las manitas para dar una tregua a la guerra con el país de los persas que hoy conocemos como Irán, y ya está pasando tal cual.
Lo pongo en contexto. En mi columna titulada “Ultimátum” hacía referencia a un episodio de las guerras del Peloponeso donde el ejército persa encabezado por Jerjes, llegó hasta el Estrecho de las Termópilas para iniciar la invasión a Grecia.
Para ello, envió a Esparta un emisario a plantear una rendición e imponer sus condiciones. Leónidas, que estaba igual de loco que Donald Trump, aventó al emisario de una patada a un profundo pozo y fue así como se iniciaron los eventos que culminaron con la famosísima batalla.
Y mencionaba que en las actuales condiciones, muy similares a aquellas, los persas podrían acordarse de ese humillante momento, cuando Leónidas gritó al enviado de Jerjes al momento de empujarlo al abismo: “¡Esto es Esparta!”
Pues bien. Ha pasado. El Trompas, o séase, el presidente gringo, se rindió, y en un primer momento, parece que los dirigentes iraníes aceptaban los términos, sin embargo, los israelís siguieron con los bombardeos a Jordania y eso encendió la ira de los ayatolas, quienes rompieron la endeble tregua y gritaron: “¡Esto es Persia!”
¡Y pácatelas! Anunciaron una guerra sin cuartel y hasta enviaron un mensaje al gobierno de México para que les permita instalar bases militares en nuestro territorio para partirle la madre a los pelos de elote. A cambio, prometieron regresarnos el territorio que los gringos nos arrebataron en 1848.
Esto último, lo del mensaje a México, no es muy creíble, porque pudo ser generado por Inteligencia Artificial. Lo que sí estoy seguro es que, envalentonados, los de Irán seguirán lanzando ataques con drones y misiles a instalaciones de Estados Unidos e Israel por un buen tiempo, o hasta que se les acabe el parque.
Lo que me sacó de onda fue un “análisis” que se publicó en Tik Tok, donde se asegura que la intención de El Trompas fue precisamente perder la guerra.
De esa manera, con el Oriente Medio encendido, se cerrará definitivamente el Estrecho de Ormuz y habrá una crisis energética enorme.
Y ya que Gringolandia controla los yacimientos de Venezuela, considerada la segunda reserva mundial de hidrocarburos, los países de Asia y Europa voltearán hacia acá para que les venda petróleo y evitar el colapso de sus economías.
Este “analista” asegura que todo estuvo planeado por El Trompas desde un principio para lograr precisamente eso.
Y mientras el mundo lo ve como un chivo en cristalería, como un demonio furioso, el resultado será que los Estados Unidos tendrán el control mundial del crudo y habrán ganado otra guerra que es más importante: Crear un nuevo orden mundial.
Como siempre digo, no me lo crean a mí. Ahí están los hechos. No me digan que la patada que le han dado los iraníes a los gringos no se parece mucho a la que le atizó Leónidas al emisario persa hace unos 2,500 años.
Yo creo que leyeron mi columna.
Termino esta colaboración con el refrán estilo Pegaso: “¡Recibe esto, para tus líquidos inodoros, insípidos e incoloros!” (¡Toma, pa’ tus aguas!)

