Por Pegaso
Y llegó el día de la Gran Final de la Copa del Mundo.
Ayer vimos la bailada que le pegó Inglaterra a Francia, aún sin jugar sus principales estrellas: Berry Kane y Judas Burlington
Fue una buena remontada, tras ir perdiendo cuatro a cero. “La Tortuga Ninja” Membarré metió dos pepinos para colocarse adelante, llegando a 10 goles y convirtiéndose en el primer candidato a la bota de orégano. Aún así, su equipo se fue hasta el cuarto lugar.
Hoy, hoy, hoy -como decía Chente Fox- se enfrentan España y Argentina.
España aparece en los momios como el gran favorito, puesto que Argentina, durante las fases de grupo y de eliminación se enfrentó a puro maleta, además de que los árbitros de la PIFIA les dieron una ayudadita. Y aún así obtuvieron triunfos dramáticos.
Se enfrentarán un jovencísimo Tamil Tamal, estrella del conjunto español, contra un veterano Tonel Mezzi al que ya le pesan los años y el ego.
Habrá una de dos: Si gana España, como se espera, surgirá con gran fuerza la figura de Tamal, iniciando una nueva era donde los jóvenes jugadores serán las estrellas del firmamento futbolístico mundial.
Si gana Argentina, será una despedida gloriosa para el pelotudo que logró todo en el deporte de las patadas. Hablo, por supuesto, de Tonel Mezzi.
Hay quienes ven por todos lados teorías de conspiración, tratando de demostrar que todo está arreglado para que gane determinado equipo.
El más reciente disparate señala que un libro infantil llamado “The World’s Game” por su título original en inglés -que supuestamente estaba programado para circular a partir del 2 de agosto, pero que a alguien se le “chisporrotió” y lo sacó antes de que iniciara el torneo- predijo cuáles serían los finalistas y cuál el resultado.
El citado libro se editó en Estados Unidos y tiene como propósito acercar el balompié a las nuevas generaciones gringas, dice su presentación.
La historieta describe el encuentro entre las escuadras argentina y española en la gran final. Empieza Argentina dominando con un gol de Mezzi, pero el equipo hispano logra empatar y finalmente remontar en el minuto 88, cuando ya todos creían que se iba a ir a tiempos extras.
Los conspiranoicos dicen que si se comprueba este resultado, será una evidencia irrefutable de que todo estuvo preparado desde un inicio, manipulado para que estos dos equipos se enfrenten en busca del campeonato y finalmente, hacer que España se alce con el triunfo.
Fuera de si esto es un mito más alrededor del Mundial 2026 o si tiene algún dejo de realidad (recordemos que existe la sospecha de que los balones que se utilizan en los juegos tienen un chip que les permite ser dirigidos a control remoto), yo pienso que el futbol es un juego con muchas complejidades, donde pesan la preparación física, el estado anímico, la estrategia y el peso específico de sus estrellas.
Por supuesto que este deporte no es una ciencia exacta, pero a continuación daré a conocer, en exclusiva mundial, cuál es la fórmula para ganar todos o casi todos los partidos:
Primero: Que los seleccionadores busquen verdaderos especialistas, no bailarinas de ballet que solo quieren lucirse en el campo y ganar mucho dinero.
Segundo: Que a cada uno se le asigne la tarea que le corresponde. Es decir, el pétreo y musculoso especialista en defensa, que se quede como defensa, el ágil y a la vez forzudo jugador que sobresale en el medio campo, que se quede en el medio campo, el portero alto, ágil y de mirada avasalladora, que se quede en la portería, el zaguero que domina magistralmente las gambetas, que esté adelante y que el cazagoles, con un instinto depredador y gran sed de triunfo, se mantenga en la punta.
¿Ven? ¡Qué fácil!
Otra cosa: Cada jugador estrella deberá tener un complemento. Por ejemplo, Mezzi con su Demaría, Mbarré con su Tembelé, Berry Kane con su Burlington, Jaland con su Bodegard y Tamal con su Lodri. Yo le llamo “La Fórmula Batman y Robin”.
Matemáticamente es bueno tener un jugador desequilibrante, pero es mucho mejor tener dos.
Ahora que, si se pueden tres, el equipo será invencible. Métanle presupuesto para conseguir los mejores, como lo hacen los equipos de liga españoles e ingleses. Pienso que es una inversión que puede generar buenos dividendos.
Termino mi colaboración de hoy con el refrán estilo Pegaso: “En este lugar el individuo más desdentado ingiere raíles”. (Aquí, el más chimuelo masca rieles).

