AL VUELO-Disculpas

AL VUELO-Disculpas

Por Pegaso

Mamases, papases, pero sobre todo, las mamases: Dejen de estar exponiendo a sus hijas púberes o prepúberes a cambio de una promesa de llevarlos al estrellato y ganar carretadas de dinero.
Ustedes mismas son las responsables de lo que les pueda pasar.
Ya ha ocurrido: Sergio Andrade se pasó por las armas a varias chicuelas antes de lanzarlas al estrellado, e igual pasó con el productor Luis De Llano y Sasha Sokol.
De Andrade se supo que no fue solo la Trevi, sino que tenía todo un harem a su servicio sexual, con la protección, la simpatía y el consentimiento del entonces poderoso senador Eduardo Andrade, su hermano.
De Luis De Llano solo se habla de Sasha Sokol. Sin embargo, su posición de poder dentro de Televisa, como exitoso productor de programas y hacedor de estrellas hace suponer que no fue un caso único.
Dice el dicho: “Perro que come huevo, aunque le quemen el hocico”, y no es improbable que haya habido muchas más víctimas.
Tras varios años de litigio, finalmente la justicia le dio la razón a la actriz, que en el momento de los hechos (1984 cuando era parte del grupo intantil Timbiriche) apenas tenía 14 años, mientras que De Llano contaba con 39.
Él, valiéndose de su posición de poder, la sedujo y anduvo con ella de manita sudada por un tiempo no especificado. Todo eso, dicen, con el consentimiento de sus padres.
Finalmente, un juzgado determinó que el hombre debía ofrecer disculpas públicas y reconocer su responsabilidad por daños morales.
El punto es que no solo Luis De Llano es culpable. Sí. Debe pagar lo que hizo, pero los jueces no tomaron en cuenta la actitud tan irresponsable de los padres al exponer a su hija de esa manera.
Sabiendo lo picarones que son los productores artísticos, quienes no tienen ningún escrúpulo aún cuando se trate de menores de edad, ¿por qué demonios las envían al matadero?
Se puede jurar y perjurar que estos dos no son casos aislados, sino la punta del iceberg, y que ese tipo de cosas era muy frecuente en décadas pasadas.
La ambición de los papás y las mamás (pero más de las mamás, repito) de ver a sus hijas brillar en el firmamento artístico, rodeadas de lujos y glamour, ganando millones de pesos, las ha cegado por generaciones.
En cualquier otro ámbito, a Luis De Llano y Sergio Andrade se les habría también condenado por pederastia, pero al alegar que tenían el consentimiento de las niñas y de sus padres, los comprensivos jueces solo los condenaron a dar disculpas públicas o les aplicaron una condena muy blanda.
Por fortuna, cada vez son menos frecuentes los abusos infantiles en la industria del entretenimiento.
En aquella época, en los años 80, hubo una profusión de grupos y solistas infantiles. No había momento de la televisión o la radio que no se escucharan Timbiriche, Parchís, Menudo, Luis Miguel y otros. Y detrás de cada uno de ellos, literalmente, había un productor calenturiento.
Tras los escándalos, bajó mucho la cantidad de artistas infantiles, si no, díganme cuál grupo o solista está actualmente de moda.
No obstante, puede seguir ocurriendo porque la ambición de los padres y la existencia de poderosos personajes de la industria no se han acabado.
¿O será que finalmente ya aprendieron la lección?
Los dejo con el refrán estilo Pegaso: “La hembra de caprino se dirige hacia el área boscosa”. (La cabra tira pa’l monte).

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