Por Pegaso
Hay en la televisión mexicana un tipo muy simpático que ha hecho fortuna con la credulidad de la gente.
Desde que yo era un pegaso chaval lo veía en programas sobre OVNIs, junto con el pionero en ese tipo de temas: Pedro Ferriz Santacruz, alias “El Cejas”.
El cuate al que me refiero se llama Jaime Maussán, y es hoy por hoy un referente mundial en la investigación “ufológica”, aunque a él no le gusta que le digan ufólogo (los que estudian a los ovnis), sino periodista de investigación.
Hace unos veinticinco o treinta años un amigo de la entonces Facultad de Ciencias Químicas de la UAT, en Reynosa (hoy Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa-Aztlán) me pidió que lo acompañara al aeropuerto, porque iba a recoger a un personaje que venía a desarrollar una conferencia para los maestros y estudiantes.
Al llegar, supe de quién se trataba. Durante todo el camino se portó como un rock star, como una diva. En el auditorio de la institución presentó videos con “evidencias extraordinarias” de vida extraterrestre.
Resulta extraño y muy ilógico que después de tantos años de estudiar el fenómeno, de ver millones de fotos y videos, no pueda decirnos con certeza de qué se trata todo eso.
Posee un equipo de investigadores, asesores científicos, tecnología y hasta un canal de televisión que presenta desde temas variopintos, incluyendo, sí, la posibilidad de vida extraterrestre.
En la gran mayoría de los casos, cuando expone el material al público, siempre termina con la siguiente frase: “Usted tiene la última palabra”, y la trampa está servida para los crédulos.
Todo su contenido, desde hace décadas, está encaminado a hacernos creer que nos visitan seres de otros mundos, presentando las pruebas “contundentes e irrefutables” que consisten, principalmente, de fotos y videos borrosos. No hay uno solo que nos muestre a un hombrecito verde, claramente, saludando desde el interior de su nave.
Son solo descripciones de gente igual de fanática que él.
Una de las técnicas para mantener cautiva la mente de las multitudes es proporcionarles una historia ambigua, dosificarles la información y hacerlo de tal manera que nunca sepan cuál es la verdad. A nosotros, los humanos, nos encantan los misterios y pagamos muchísimo dinero por ver o sentir algo extraordinario.
Pero debemos aclarar algo: La vida extraterrestre sí existe. Los verdaderos científicos y estudiosos del cosmos están de acuerdo en que La Tierra no es el único planeta capaz de desarrollar y albergar vida. Debe haber millones solo en nuestra galaxia, La Vía Láctea.
Lo difícil es viajar de un planeta o de una estrella a otra.
“Pero puede ser que algunas civilizaciones hayan desarrollado naves capaces de viajar a la velocidad de la luz”-contestaría Maussan a esa afirmación.
Bueno. Está dentro de lo posible, pero por el momento no hay pruebas realmente irrefutables y definitivas que razas extraterrestres sumamente avanzadas nos hayan visitado a lo largo de la Historia de la Humanidad.
“Pe-pe-pero quién construyó las pirámides?-respondería el personaje. Se sabe que se levantaron con la fuerza bruta de millones de esclavos, al igual que otras muchas maravillas del mundo antiguo.
La discusión ha revivido tras anunciarse la película “El Día de la Revelación” que, junto con la reciente desclasificación de archivos OVNI por parte del gobierno norteamericano, forma parte de una gigantesca cortina de humo con la cual esperan mantener ocupada a la gente mientras los grupos de poder preparan el Nuevo Orden Mundial.
Viene el refrán estilo Pegaso, cortesía de Pedro Ferriz, “El Cejas”: “Una civilización nos monitorea”. (Un mundo nos vigila).

