Por Pegaso
¡Cuidado! Cuando salga a la calle en su vehículo no vaya a atropellar a algún candidato.
Ya estamos en tiempos políticos. El ambiente se está calentando y cada vez surgen más suspirantes a cargos de elección popular.
Los hay de dos tipos: Los candidatos de siempre, los que nacieron en la grilla, los que se han curtido en la política, los que tienen carrera en el servicio público y los calenturientos, los que quieren ser porque creen que salen bonitos en la foto, los que no conocen ni las calles de su colonia.
Por todos es sabido que para buscar una gubernatura, presidencia municipal o diputación hay que aplicas las tres “S”: Suela para caminar mucho en las calles, Saliva, para echar mucho rollo y Sudor, para aguantar los pinches calorones.
Hay que saber llegarle a la gente, cargar niños mocosos con pañales de tres miadas, besar de cachetito a las viejas fodongas, saludar sin echarse alcohol en las manos al pepenador, al albañil o al vendedor ambulante.
Todo eso hay que hacer sin poner cara de fuchi.
El Proceso Electoral 2026-2027 ya está en curso. En junio del año próximo elegiremos al Ayuntamiento (alcalde, síndicos y regidores), a diputados federales, diputados federales y senadores.
Inmediatamente después, en el 2028, viene la elección de gobernador y en el 2030, la de Presidente de la República. ¡Ufff! Tres agotadores procesos electorales que nos dejarán temblando.
¿Cuánto cuesta cada una de esas elecciones al erario público? ¡Miles de millones de pesos! Y todo sale de nuestro bolsillo.
Viendo en las redes sociales cómo salen cada día más candidatos, me pregunto yo quién es el que les habla bonito al oído para decirles que esto es más fácil que quitarle su paleta a un niño.
Ahora vemos a decenas de ellos llevando despensas, regalando agua o haciendo brigadas, cuando antes ni siquiera en sus casas los conocían.
No se vale querer hacer ahorita lo que no hicieron antes, solo con el interés de lograr una candidatura a algo.
Si tienen suerte, algún partido del chiquitiaje les hará ojitos y les ofrecerá alguna oportunidad, sabiendo que no van a ganar ni en su casilla.
Otros se irán por la libre, buscando ser candidatos independientes, pero créanme, yo he estado cerca de algunos de ellos y no es para nada fácil.
Se requiere mucho sacrificio, luchar contra el INE y gastar bastante dinero.
Porque llegas a una colonia con tu teléfono habilitado con la plataforma del Instituto Electoral, pides a la buena gente que te firmen el formato, pero la gran mayoría de ellos no accede, porque tienen miedo que les quiten los beneficios que tienen o porque quieren que les des una lanita.
Así, pocos podrán lograr las quince mil firmas exigidas por el INE.
Repito. Si va a salir a la calle, no vaya a atropellar a algún candidato, porque luego se lo van a cobrar como nuevo.
Viene el refrán estilo Pegaso: “Nos identificamos como trajinantes y en el sendero nos desplazamos”. (Arrieros somos y en el camino andamos).

