Por Pegaso
¡Ahhhh! Para este calorón se antoja un “Pedro Chávez Special”.
Sí. Un helado triple como el que se aventaba Pedro Infante en la película “A toda Máquina” (A.T.M. ¡A toda Máquina!, por su título original. Estrenada en 1951. Director: Ismael Rodríguez. Protagonistas: Pedro Infante, Luis Aguilar, Aurora Segura y Alma Delia Fuentes).
Llegaba Pedro Chávez -el personaje principal de la película- a la heladería, después de cumplir con sus sagradas obligaciones como agente de tránsito y pedía un “Pedro Chávez Special” que sólo él podía comer por lo voluminoso del helado. Siempre se ponía a su lado un viejito que nomás iba a verlo tragar.
Pedro vivía con un amigo llamado Luis Macías, también motociclista. Vivían en una vecindad donde había un cuate que llegaba de un jale e inmediatamente después salía para el otro. Es conocido como el “Ya vine, vieja; ya me voy, vieja” (por cierto, ¿ya han notado qué sexy se veía Doña Angustias -su mujer- cargando al chamaco y anotando las cuentas?)
Pues bien, estamos en plena canícula y el calorcito que hace pondría a sonrojar al mismísimo Lucifer, si es que se diera una vuelta por Reynosa.
A los cuates que tienen cabeza de rodilla, que se les traslucen las ideas y que son unas cabezas muy brillantes, como un servilleta, se les recomienda protegerse la lona con algún sobrero o gorra.
Al resto de las personas, si es que van a salir a la calle, no deben exponerse mucho a la radiación solar. Mamás, cuiden a las bendiciones. Papás, si se van a echar su chela bien muerta, háganlo bajo techo y no se quieran hacer los valientes, porque después vienen los golpes de calor y la cruda, al mismo tiempo.
La verdad es que sí han estado fuertes los calorones en estos días. Como que ya extrañamos el friecito del invierto.
A como va corriendo el tiempo, después de las vacaciones de verano tendremos inmediatamente el regreso a clase de los güercos, luego las fiestas del quince de septiembre, los festivales de otoño, el Halloween, el Día de Muertos, la Navidad, el Año Nuevo y otra vez a comenzar el interminable ciclo de las estaciones.
Por eso hay que llevar las cosas con calma, olvidarnos del estrés y gozar cada instante que nos quede de vida.
Y aunque en este momento nos sintamos muy jóvenes y decimos que los problemas nos hacen lo que el viento a Juárez, recordemos que todo por servir se acaba y algún día llegaremos a viejos.
Le decía yo a un buen amigo que nosotros, los que ya no nos cocemos al primer hervor -los chavorrucos-, tenemos la obligación de educar a las nuevas generaciones.
Nuestros padres nos dejaron un mundo donde todavía había oportunidades y se podía vivir más o menos bien, pero nosotros estamos dejando a nuestros hijos un futuro con guerras, epidemias y cambios climáticos extremos.
Ya lo estamos viviendo en estos momentos. Dudo mucho que Pedro Chávez haya pensado que en 70 años el mundo llegaría a ser lo que hoy es, donde no basta una sola bola de nuestro helado favorito, sino que debemos pedir un “Pedro Chávez Special” completo para mitigar el agobiante calor del verano.
Viene el refrán estilo Pegaso, cortesía de Pedro Infante: “¿Qué substancia te ha proporcionado dicha fémina?” (¿Qué te ha dado esa mujer?)

