Por Pegaso
Un gángster. Así califican los británicos al presidente gringo alias “El Trompas”.
Tal vez leyeron alguna de mis columnas anteriores porque yo he dicho desde hace muchos años, desde que fue electo por primera vez como mandatario, que el tipo está más loco que una cabra y que será la mano que apriete el botón del Fin del Mundo.
Para el mes de noviembre de este año se vienen las elecciones en ese país. Las estadísticas dicen que no le irá nada bien al nazi, que parece chivo en cristalería.
Hasta ahora ha hecho hasta lo imposible por cubrir con enormes cortinotas de humo todo lo que hacían él y su club de amigos en la isla de Epstein, desde violaciones a menores hasta comerse sus órganos.
Y como no. El tema central, ahorita, es el de la guerra. Si El Trompas se sale con la suya y subyuga al régimen de los ayatolas en Irán, podría convertirse en héroe para los millones de anglosajones racistas que se irán a la cargada y que lo único que quieren es seguir con su estilo de vida, fumarse su churrito y comprar compulsivamente.
A eso le tira el loco. Los héroes pueden actuar impunemente, sin temor al castigo.
Si eso ocurre, los gringos pronto olvidarán sus pecadillos del pasado.
Mientras tanto, para el resto del mundo, El Trompas se ha convertido en una verdadera amenaza, en un criminal, en un loco que amenaza la paz, en un criminal de guerra que debe ser enjuiciado y condenado.
Y si con la guerra contra Irán no basta, ahí tiene la de Cuba o la de México. Lo importante es continuar con las cortinas para que el tiempo haga su maravilloso trabajo: El olvido.
Recientemente se difundió en las redes sociales un video creado por el régimen iraní para “demostrar” que El Trompas es el mismísimo Anticristo.
En concordancia con las tradiciones milenaristas, aseguran que ya estamos en el final de los tiempos y que la llegada de dicho personaje anticipa la guerra de Armageddon.
La Wikipedia nos dice que “en la teología y escatología cristianas el nombre “anticristo” se refiere a una figura que cumpliría con las profecías bíblicas concernientes al antagonista de Cristo. El uso de este vocablo aparece cinco veces en la Biblia tanto en forma singular como en plural, todas ellas en dos de las cartas del apóstol Juan, donde por un lado hace referencia a la manifestación prevista para el fin de los tiempos y por otro, a la anticipación de esta manifestación en la acción de apóstatas que reniegan del cristianismo”.
Para el judaísmo y el islam, el anticristo desempeña la figura de un ser humano totalmente malvado.
Yo, en lo personal, creo que ya se habían tardado en aplicarle tal mote al Trompas. El Anticristo, desde hace siglos ha sido identificado con los principales líderes mundiales, como Atila, como Calígula, como Napoleón y como Hitler.
Ahora le toca el turno a este deschavetado sujeto que se pinta la cara de naranja, como el segundo jinete del Apocalipsis (la guerra).
Da la impresión que todo esto forma parte de un guión para hacer cumplir las profecías bíblicas, mantener a la gente temerosa e imponer, finalmente, el ansiado Nuevo Orden Mundial, con un solo líder y un único sistema económico, como en la novela de George Orwell titulada “1984”.
Termino mi colaboración de hoy con el refrán estilo Pegaso: “Razona de manera negativa y estarás en lo correcto”. (Piensa mal y acertarás)

