Ciudad de México. La percepción de que el dinero alcanza cada vez para menos se ha convertido en una realidad para millones de familias mexicanas. De acuerdo con la más reciente encuesta nacional de la consultora CRIPESO, el aumento de los precios de productos y servicios básicos continúa superando el crecimiento de los ingresos de una parte importante de la población.
Los resultados del estudio, realizado durante mayo de 2026, revelan que el 44.41% de los encuestados considera que los precios han aumentado mientras sus ingresos permanecen prácticamente estancados, mientras que un 14.24% afirma que sus ingresos crecieron, pero por debajo de la inflación. En conjunto, el 58.65% de los participantes percibe una pérdida real de su poder adquisitivo.
En contraste, solamente el 20.75% señaló que sus ingresos han aumentado por encima del ritmo inflacionario, mientras que el 19.08% considera que sus percepciones económicas avanzan a la par del incremento de los precios.
La sensación de encarecimiento de la vida cotidiana coincide con diversos indicadores económicos. Datos recientes muestran que la línea de pobreza por ingresos en zonas urbanas alcanzó los 4,954 pesos mensuales por persona durante abril de 2026, mientras que el valor de la canasta alimentaria urbana registró incrementos superiores a la inflación general anual. Esto significa que cada vez se requiere un mayor ingreso para cubrir necesidades básicas como alimentación, transporte, vivienda y servicios.
Especialistas señalan que, aunque los indicadores macroeconómicos muestran estabilidad relativa, la percepción ciudadana suele estar vinculada al gasto diario en supermercados, mercados, transporte y servicios esenciales, donde los aumentos de precios son más visibles para los hogares.
La encuesta de CRIPESO fue levantada entre el 5 y el 12 de mayo de 2026 con una muestra de 4,279 personas mayores de edad en todo el país, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de 1.5%.
Los resultados reflejan una preocupación creciente entre los mexicanos respecto al costo de vida y la capacidad de los ingresos familiares para mantener el mismo nivel de consumo que en años anteriores, alimentando la percepción de que la canasta básica y los gastos cotidianos continúan ejerciendo presión sobre la economía de los hogares.
La encuesta de CRIPESO reporta que 58.65% de los participantes considera que sus ingresos han crecido menos que los precios o no han aumentado, lo que se traduce en una percepción de pérdida de poder adquisitivo.
Asimismo, indicadores económicos publicados en mayo de 2026 muestran que el costo de la canasta alimentaria y la línea de pobreza por ingresos registraron aumentos superiores a la inflación general en términos anuales.

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