Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. Una usuaria de las redes sociales captó una insólita imagen en la fila del puente internacional Reynosa-Hidalgo, a la una de la mañana de este martes.
Fabiola Garza Ramos, quien iba en la fila rumbo al lado americano, se dio cuenta que una menor de edad estaba ofreciendo mazapanes a los automovilistas que iban delante de ella.
Con indignación, escribió en su perfil de Facebook: “A esto se le conoce como explotación infantil, niña vendiendo mazapanes a la 1 am en la fila del puente internacional. Quién se preocupa por si mañana va a ir a la escuela. En lugar de andar criticando a políticos deberíamos de preocuparnos por estar problemáticas que requieren una atención especial y el apoyo de toda la ciudadanía”.
Las reacciones no se hicieron esperar y la mayoría de los comentarios fueron de condena hacia los padres, por obligar a su hija a realizar ese trabajo a altas horas de la noche.
Fuera del peligro que eso puede representar para la niña, aún si sus padres están cerca, el trabajo infantil en México es algo recurrente.
Afecta a unos 3.7 millones de menores, quienes realizan actividades en condiciones peligrosas, que afectan sus derechos, su educación y su desarrollo integral.
Magnitud y estadísticas
Según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2022 del INEGI, 3.7 millones de menores de 5 a 17 años participan en actividades laborales, lo que representa el 13.1% de la población infantil en ese rango de edad
De estos, 2.1 millones realizan ocupaciones no permitidas, incluyendo trabajos peligrosos como minería, agricultura o comercio informal, y 1.9 millones realizan quehaceres domésticos en condiciones inadecuadas, con jornadas prolongadas y riesgos para su salud
La inasistencia escolar es significativa: 42.7% de los niños y 32.8% de las niñas en ocupaciones no permitidas no asisten a la escuela
Infobae
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Tipos de trabajo infantil
El trabajo infantil se clasifica en varias categorías:
Ligero: actividades que no afectan significativamente la educación ni la salud.
Peligroso: trabajos que ponen en riesgo la integridad física o la vida, como minería o labores agropecuarias
Forzado: incluye explotación, esclavitud, trata, prostitución o actividades delictivas
Doméstico en condiciones no adecuadas: tareas en el hogar con horarios prolongados o riesgos para la salud
Factores que influyen
Diversos factores aumentan la probabilidad de que un menor trabaje:
Económicos: necesidad de apoyar al hogar.
Geográficos: mayor incidencia en localidades pequeñas (<2,500 habitantes) y ciertas regiones como Norte, Capital y Pacífico
Sociales: desigualdad, pobreza y falta de acceso a educación.
Género: los niños se concentran más en actividades agropecuarias, mientras que las niñas realizan principalmente quehaceres domésticos o comercio
Marco legal y protección
México cuenta con leyes y convenios internacionales para proteger a la niñez:
Ley Federal del Trabajo: establece la edad mínima para trabajar (15 años) y regula actividades peligrosas
Convenio 138 de la OIT: edad mínima para empleo y requisitos de autorización parental y certificado médico
Convenio 182 de la OIT: prohíbe las peores formas de trabajo infantil, como esclavitud, trata, prostitución y actividades delictivas
Retos y acciones
El trabajo infantil es un fenómeno complejo y multicausal. La prevención requiere políticas diferenciadas según la región y contexto socioeconómico, incluyendo:
Programas de apoyo económico y becas para reducir la necesidad de trabajar
Acceso a educación y fortalecimiento de la escolarización.
Supervisión de actividades laborales y sanción de explotación infantil.
Sensibilización social sobre los riesgos y derechos de la niñez
En conclusión, el trabajo infantil en México sigue siendo un problema significativo que afecta a millones de menores, con implicaciones en su educación, salud y desarrollo integral, y requiere un enfoque integral que combine legislación, políticas públicas y participación social.
(Fuente: INEGI, Save the Child, SciELO México, Unam Global, Infobae).

