Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. Ambientalistas mexicanos se anotaron triunfo al presionar a la empresa SpaceX de Elon Musk para que el propulsor de la nave Starship, lanzada ayer por la tarde, no cayera en aguas mexicanas.
En su cuenta de Facebook y por medio de un grupo de WhatsApp, se dio a conocer que el componente descendió esta vez en aguas internacionales.
De acuerdo con la organización Conibio Global, responsable de la “Operación Golfo de México 2.0”, se cumplieron tres objetivos importantes:
-El booster cayó fuera del territorio nacional
-Los helicópteros no se acercaron al grupo de manifestantes, además que el de color azul no se presentó en esta ocasión
-Hubo presencia y respaldo de ambientalistas de Texas, lo que hizo de esta una acción binacional por la defensa del Golfo de México.
Dichas organizaciones son: Selva Teenek Ecopark, Ivan Rescata, Ambulancias Orduña y South Texas Environmental Justice Network, así como medios de comunicación y voluntarios.
Dichos grupos de conservación ambiental han levantado la voz en anteriores ocasiones por la gran cantidad de basura espacial que llega a las playas y provocan la mortandad de especies marítimas.



