Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. Cansados de tanto influencer que llegaba a “crear contenido” para subirlo a sus redes sociales y a cambio exigir comida gratis, un restaurante de Guanajuato decidió darles con la puerta en las narices.
Y es que se había hecho costumbre que continuamente llegaran con sus cámaras, con uno o más invitados, pidiendo varios platillos con sus respectivas bebidas para degustarlos frente a la cámara y publicar el material en forma de reels a la plataforma X, o en sus canales de You Tube, para después irse tranquilamente sin pagar la cuenta.
Cansado de esa plaga, el dueño de un restaurante, del cual no se menciona el nombre, colocó un anuncio en la puerta de acceso que dice: “Prohibido influencers”.
En una publicación que se hizo sobre el tema resalta la opinión de un “creador de contenido” llamado Sergio Padron Hernandez que dice: “ósea la verdad que los pinchurrientos restaurantes deberían agradecer que todavía nosotros les promocionamos su comida y sus establecimientos, con los followers que tengo se dará a conocer su restaurante, pobres de ellos que se lo pierden, creo que es lo mínimo que nos merecemos, en fin que batallen ellos que no venden”.
Hay otros que llegan al extremo de amenazar, cuando les llega la cuenta y pretenden negociar con argumentos absurdos: “Entonces, hablaré mal de este restaurante en mis redes sociales”.
La medida de ese establecimiento ubicado en Guanajuato, pero que ninguna fuente ha podido identificar, ha creado polémica en las mismas redes sociales.
El sitio de Instagram “eventos_sk” señala: ¡Polémica en redes! Restaurante de Guanajuato “prohíbe” la entrada a influencers. En redes sociales circula la publicación de un retaurante en Guanajuato que habría decidido cerrar la puerta a los influencers. Según l que se comparte, están cansados de quienes llegan con cámara en mano, piden de todo “para grabar” y luego quieren pagar con menciones, colaboraciones o trueques que nadie pidió. La discusión ya está encendida. ¿Es una medida justa o un exceso?”
El fenómeno de los influencers gorrones no es exclusivo de Guanajuato o de cualquier otro destino turístico. Es una tendencia mundial.
El trato es el siguiente: O me das comida gratis o te “quemo” con mis followers.
El caso es que la mayoría de las veces nadie pidió sus “servicios”, sino simplemente llegaron, escudados en los miles o cientos de miles de seguidores que los ven en las redes sociales creyendo que eso les da el derecho de consumir los platillos sin tener que pagarlos.
Existe un código de ética publicitaria que establece un acuerdo entre ambas partes.
Bajo este código, nadie puede tomar una decisión unilateral para obligar al otro a cumplir con sus exigencias.

