EDITORIAL

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México ya se prepara para responder a una invasión norteamericana

Parecía que no iba a llegar el día, pero finalmente llegó: México se prepara para una eventual invasión por parte del ejército norteamericano.
Ya la Marina Armada lanzó un twitazo donde asegura que están listos para repeler el ataque.
Los diputados locales realizaron ayer, en Reynosa y en muchas ciudades del país lo que llaman “Jornadas para la Defensa de la Soberanía Nacional”.
Legisladores federales como Dolores Padierna (ver el afiche que acompaña esta nota) suben a sus cuentas de Facebook mensajes como el siguiente: “La dignidad de los pueblos no se negocia. México no se arrodilla ante ningún imperio. Hoy más que nunca, la lucha por nuestra soberanía, nuestra paz y nuestra autodeterminación nos convoca a todas, todos y todes”.
Mientras tanto, desde el Gobierno de la República se asegura que México es un pueblo unido y ya la Presidenta Claudia Sheimbaum pidió que ante una posible intervención los ciudadanos mexicanos actuemos bajo el protocolo del Himno Nacional: Un soldado en cada hijo te dio.
En primer lugar, no es tiempo de bravuconadas. Los Estados Unidos cuentan con un arsenal infinitamente superior de armas y efectivos. La única defensa sería que países como China y la Unión Soviética intervengan abiertamente a favor de nuestro país.
En segundo lugar, los mexicanos no estamos unidos. El régimen se encargó de dividirnos en chairos y fifís. ¿Lo recuerdan? En respuesta a la campaña para defender la soberanía nacional, éstos últimos dan un paso atrás y se sientan a esperar que el gobierno norteamericano les haga el trabajo sucio.
Y en tercero, si la amenaza es contra los cárteles, ¡pues que se defiendan los cárteles! Hoy por hoy tienen más capacidad de fuego que, incluso, nuestras fuerzas armadas. Hay más ejércitos clandestinos en las calles que tiendas OXXO, y creo que sería una lucha más pareja que querer enviar a millones de jóvenes al matadero.
No es tiempo de bravuconadas. Hay que mirarse en el espejo de Maduro.
En momentos en que la paz mundial pende de un hilo, es necesario actuar con cautela y dar paso a la diplomacia antes que a la lengua.
Para bien o para mal tenemos un gobierno de izquierda, liderado por la primera mujer que ocupa el cargo de Presidente de la República en toda la historia de nuestro país. Cualquier decisión que tome nos afectará a todos, y si la instrucción desde Palacio Nacional es prepararnos para la guerra, nos esperan días, meses y años muy aciagos.
Una fábula china dice que, en días tormentosos, el roble, con su tronco fuerte y leñoso finalmente se parte ante la fuerza del viento, sin embargo, el bambú, que es flexible, solo se tambalea hacia un lado y otro, pero nunca llega a romperse.
Seamos como el bambú.

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