Por Julio Manuel Loya Guzmán
Reynosa, Tamaulipas. La movilidad de los grupos delictivos y el uso sistemático de vehículos robados o abandonados volvió a quedar en evidencia tras el aseguramiento de dos vehículos y una motocicleta en operativos distintos realizados por la Guardia Estatal en Reynosa, Nuevo Laredo y Ciudad Victoria.
En Reynosa, elementos de la Guardia Estatal aseguraron una camioneta con armamento en su interior sobre la carretera Reynosa–San Fernando, luego de que sus ocupantes emprendieran la huida al detectar la presencia policial.
La persecución concluyó a la altura del fraccionamiento Terranova, donde la unidad fue localizada en completo estado de abandono, con las puertas abiertas, una maniobra recurrente utilizada por presuntos delincuentes para evadir la acción de las autoridades.
Al inspeccionar el vehículo, los agentes aseguraron un arma larga, cinco cargadores metálicos y un chaleco táctico con dos placas balísticas, equipo comúnmente vinculado a actividades criminales de alto impacto.
El vehículo y el armamento fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), que dará seguimiento a las investigaciones para determinar su posible relación con hechos delictivos en la región fronteriza.
Mientras que el pasado fin de semana en Ciudad Victoria, la situación no fue distinta. Personal de la Dirección de Tránsito Estatal aseguró una motocicleta con reporte de robo tras atender un aviso emitido por el sistema C-4, luego de detectar una unidad abandonada, un patrón cada vez más frecuente en la comisión de delitos.
Se trata de una motocicleta Itálika FT150, modelo 2022, color negro y sin placas de circulación, cuyo estatus de robo fue confirmado mediante Plataforma México. La unidad fue turnada a la Unidad Especializada en Robo de Vehículos para continuar con las investigaciones correspondientes.
El mismo esquema se repitió en Nuevo Laredo, donde recorridos preventivos de la Guardia Estatal permitieron la recuperación de una camioneta Honda CR-V con reporte de robo vigente, localizada en estado de abandono en la colonia Buena Vista, zona identificada por su alta incidencia delictiva.
Tras corroborar su estatus en los sistemas REPUVE y Plataforma México, la unidad fue asegurada y trasladada en grúa para quedar a disposición de la Fiscalía General de Justicia del Estado.

