AL VUELO-Verdades

AL VUELO-Verdades

Por Pegaso

Aquí voy a decir algunas verdades y expresar otras tantas dudas en relación con el contenido del famosísimo programa “El Chavo del 8”.

Empecemos.

1.- ¿Por qué, si “El Chavo” vive en el departamento 8, o en el barril, “El Señor Barriga” no le cobra la renta?

2.- “El Chavo” tiene 8 años, “Quico” 9 y “La Chilindrina” es una preadolescente de 12 años, aproximadamente, lo que explica su precocidad.

3.- El nombre verdadero de “El Chavo” es Rodolfo Pietro Filiberto Raffaelo Guglielmi, según expresó su creador, Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” en su libro “El Diario de El Chavo”.

4.- El verdadero nombre de “Quico” es Federico Matalascallando De la Corcuera.

5.- El nombre de “La Chilindrina” es Esperegencia Valdés, y el de “Ron Damón”, Ramón Valdés, igualito que en la vida real.

4.- ¿Qué hacen en el interior de la casa “Doña Florinda” y el “Profe Longaniza” cuando “Quico” se sale a jugar al patio de la vecindad?

5.- La causa de que “Ron Damón” aguante tanta cachetada de “Doña Florinda” es que secretamente está enamorado de ella.

6.- “Doña Florinda”, por su parte, se considera a sí misma como una persona de la alta sociedad, aunque vive en una pinchurrienta vecindad. Esto ha dado origen a una condición psicológica que se conoce precisamente como “Síndrome de Doña Florinda”. La explicación está de más.

7.- “Ron Damón” siempre trae ropa ajada y fea, pero en el cuello se le asoma una gruesa cadena de oro.

8.- Hay quienes quieren ver en este programa una similitud de cada personaje con un pecado capital, y en ese sentido, “El Chavo” representaría el pecado de la gula, “Quico”, la envidia, “Ron Damón”, la pereza, “Doña Florinda”, la Ira, “El Señor Barriga”, la avaricia, “Ron Damón”, la Pereza, “La Bruja del 71”, la Soberbia y “La Chilindrina”, la lujuria.

9.- Roberto Gómez Bolaños se robaba las obras de otros autores, por ejemplo, el tema principal, que fue copiado nada más ni nada menos que de la melodía “Las Ruinas de Atenas”, de Ludwig van Beethoven, que después reinterpretó Jean-Jacques Perrey para convertirla en “La Marcha Turca”, luego, se hizo una versión electrónica llamada “Los Elefantes no Tienen Memoria” y finalmente “Chespirito” utilizó esa versión para su programa, sin el permiso del autor y sin darle ningún crédito, lo que lo llevó a una demanda legal en 2010, teniendo que pagar una buena lana.

10.- Pero también utilizó muchos recursos subliminales, y a pesar de que el programa estuvo pensado y lo sigue siendo, como un contenido para niños, hay situaciones más propias para adultos.

11.- En algunos sitios de Internet se definen algunos de estos mensajes subliminales, como la svástica nazi y otros símbolos ocultistas. Además, hay una alusión constante hacia la brujería.

12.- El programa explota el morbo que produce la pobreza. Nos reímos de las desgracias de personajes paupérrimos e imbéciles, porque eso nos hace sentir mejores que ellos, olvidar por un momento nuestras propias miserias. Y ese fue parte de su éxito.

13.- “Ron Damón” era viudo, pero todo indica que la familia de su esposa era de buena posición económica. Lo que no se explica es por qué arrastrar a “La Chilindrina” a vivir una vida de privaciones en una miserable vecindad.

14.- Por cierto, Ramón Valdés no actuaba para su personaje. Era él mismo. De hecho, “Chespirito” no le daba un libreto para aprendérselo, sino que reaccionaba conforme los demás personajes hacían su parte.

15.- Quienes realmente hacían el show eran “Ron Damón” y “Quico”. Las intervenciones de “El Chavo” eran insulsas y faltas de gracia. Cuando el programa se quedó sin esos entrañables personajes, perdió gran parte de su audiencia y ya no fue lo mismo.

16.- El personaje de “El Chavo” ha sido reinventado por tres enanitos que se hacen llamar “Medio Metro” y que actúan por separado en diferentes shows musicales. Uno de ellos, el primero que se vistió como el personaje de “Chespirito”, falleció hace poco.

Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “Partículas sólidas de tales limos”. (Polvo de aquellos lodos).

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