Al Vuelo-Locura
87323023

Al Vuelo-Locura

Por Pegaso

¡Aguasssss! Aquí lo dijimos antes que ningún otro medio en el mundo. No soy pitoniso, ni oraculero ni augur ni nigromante. Es más, me dicen que apenas Los Simpson están preparando un capítulo sobre el tema y Monhy Vidente está consultando las cartas del Tarot para fundamentar sus predicciones de esta semana.
Los gringos empiezan a enloquecer. Ya les está haciendo falta la droga que se meten hasta por las orejas. El síndrome de abstinencia ya los empieza a afectar.
Todo esto por las políticas radicales que ha implementado El Trompas para combatir a los cárteles de la droga en México, que son, precisamente, los encargados de enviar la materia prima que mantiene controlados a los cientos de millones de güeros pelos de elote.
El primer suceso que anticipa una primera oleada de locura colectiva es el asesinato del activista de ultraderecha, de filiación nazi, Charlie Kirk.
Este jovenazo del ala ultraconservadora, cuatacho y colaborador de El Trompas, defendía la Segunda Enmierda, que permite a todos los habitantes de Gringolandia tener las armas que quieran en sus casas, desde una resortera hasta una bomba nuclear, bajo el pretexto de defender a su familia y sus pertenencias; también estaba en contra del aborto, de las mujeres y de los migrantes.
Paradójicamente, fue con un arma de alto calibre que lo desvivieron. Un certero disparo al cuello desde más de 150 metros. O sea, que murió por sus ideales.
El segundo caso es el de la joven refugiada ucraniana Iryna Zaratuska, apuñalada por un torvo sujeto de raza negra llamado Decarlos Brown, cuando viajaba en una línea del metro en Charlotte, Carolina del Norte.
Pronto veremos que el Gobierno -para controlar esta locura- deberá instrumentar medidas que pudieran sonar tan deschavetadas como en aquella película llamada “12 horas para sobrevivir” (The Purge: Anarchy, por su nombre original en inglés. Estrenada en 2014. Director: James DeMonaco. Protagonistas: Frank Grillo, Carmen Ejogo, Zach Gilford, Kiele Sanchez y Zoë Soul).
Se acordarán de mí cuando los principales medios de comunicación del mundo: The Washington Post, The Wall Street Journal, The New York Times, The Guardian, las cadenas de televisión CNN, BBC, Fox, NBC y HBO, así como las revistas National Geographic, Time y TV Novelas, empiecen a hablar sobre este tema.
Los gringos locos, que se meten droga hasta por el ombligo, desde que son niños de pecho hasta que son venerables ancianos, no van a durar mucho sin su caquita de chango, sin su polvito para snifear, sin su pinchazo o sin su ruffie.
¿Qué pasaría si en respuesta a la guerra que ha iniciado El Trompas contra los cárteles mexicanos estos deciden que ya no mandarán más drogas a territorio norteamericano? ¡El acabóse!
No solo habrá más mujeres apuñaladas por orates, o francotiradores que juegan al tiro al blanco, sino que se multiplicarán las masacres en escuelas, centros comerciales y estacionamientos públicos.
Y esto es apenas el comienzo. La histeria empezará a cundir y pronto veremos las escenas de la película en las calles, porque cada ciudadano norteamericano tiene un arsenal a su disposición, listo para volarle la tapa de los sesos a cualquiera.
El tipo negro que apuñaló a la joven ucraniana, por ejemplo, dijo que escuchaba voces o que tenía algo en el coco que le ordenó llevar a cabo tan infame acción
Yo pienso que es por la falta de droga. Droga que cada vez estará más escasa si la guerra de El Trompas contra los proveedores va en serio.
Por lo pronto, aquí nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “El blátido, el blátido, se abstiene de movilizarse a causa de la ausencia, a causa de la ausencia de Cannabis indica qué inhalar”. (La cucaracha, la cucaracha ya no quiere caminar, porque le falta, por que le falta marihuana qué fumar).

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *