Al Vuelo-IA

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Por Pegaso

¡Ya nos cargó el payaso!
La gente empieza a decir que la Inteligencia Artificial nos ha rebasado y pronto tendremos un panorama similar al que describe la película El Exterminador (The Terminator, por su nombre original en inglés. Estrenada en 1984. Director: James Cameron. Protagonistas: Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton, Michael Biehn y Paul Winfield), o Matrix (The Matrix, por su título original en inglés. Estrenada en 1999. Director: Hermano/as Wachowski. Protagonistas: Keanu Reeves, Laurence Fishburne, Carrie-Anne Moss y Hugo Weaving).
Pero no se preocupen. ¡Serenos, morenos!, como decía “El Memo”, pandillero protagonizado por Sebastián Ligarde en la moconovela “Quinceañera”.
La verdad es que el tema de la IA rebelde aún está dentro del terreno de la Ciencia Ficción. Pasarán todavía muchos años para que algo parecido pueda ocurrir.
Se necesitaría un CPU con la cantidad de conexiones y componentes similares a los de un cerebro humano para que una máquina pueda pensar por sí misma y tomar sus propias decisiones.
Mientras eso no ocurra, estaremos seguros, porque también existen las Leyes de la Robótica formulada por Isaac Asimov que todo programa incluye, precisamente para evitar situaciones como las descritas en los citados largometrajes.
Las Leyes de la Robótica dicen así:
-Primera Ley: Un robot no puede dañar a un ser humano, ni por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
-Segunda Ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si tales órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
-Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia siempre que dicha protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
¿Ya ven? Fácil.
Pero alguien dirá: “Bueno, Pegaso, eso puede funcionar para los programas comunes de cómputo, pero la Inteligencia Artificial es otro pedo”.
Pues sí. La IA, a diferencia de los programas de cómputo puede aprender, pero como dije líneas arriba, aún es muy limitada esa capacidad y hasta ahora no hay forma de hacer un cerebro artificial con la misma complejidad que el humano.
Hablando de Ciencia Ficción, a mí me encantan dos películas relacionadas con el tema de la Inteligencia Artificial.
La primera es El Hombre Bicentenario (Bicentennial Man, por su título original en inglés. Estrenada en 1999. Director: Chris Columbus. Protagonistas: Robin Williams, San Neill, Embeth Davidtz, Wendy Crewson y Oliver Platt), donde un androide con IA se transforma a sí mismo de manera progresiva hasta convertirse en un Ser Humano aceptado por las autoridades.
La segunda se llama precisamente I.A. Inteligencia Artificial (A.I. Artificial Intelligence, por su título original en inglés. Estrenada en 2001. Director: Steven Spielberg. Protagonistas: Haley Joel Osment, Frances O’Connor y Jude Law), una fábula inspirada en el cuento de Pinocho, donde una familia compra un niño robot para sustituir a su hijo en coma. El androide está programado para amar a su madre. Al despertar su hijo, esta empieza a rechazar a David (así se llama el robot) y éste se va en busca del Hada Azul para que lo convierta en un niño de verdad y pueda ser amado por su madre adoptiva.
En fin. No. Definitivamente no. La Inteligencia Artificial sirve para muchas cosas, pero al menos, no por ahora, para causar un apocalipsis tecnológico.
Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: “Abstente de entrar en pánico como Judas se aterrorizó”. (No temas como Judas temió).

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