Por Pegaso
Cinco escenas que los tele espectadores deseamos haber visto del programa El Chavo del Ocho:
1.- Llega el Señor Barriga a la Vecindad, y como siempre, El Chavo lo recibe con un golpe. Después del acostumbrado intercambio de palabras, respira hondo y se dirige a la casa de Don Ramón. Toca la puerta y aparece el papá de La Chilindrina con gesto preocupado:
-¡Qué tal, señor Barriga! ¿No me diga que viene a cobrar la renta?
-¡Pues sí le digo!
-¡Caray! Pues como siempre, no tengo dinero para pagarle la barriga, señor renta…
-¿Quéeeee?
-Perdón. No tengo dinero para pagarle la renta, señor Barriga. Es que, como usted sabe, estoy desempleado y…
-Mire, Don Ramón. No se preocupe. Sé que es usted un buen hombre y soporta todos los días las cachetadas de Doña Florinda. Puede quedarse en la vecindad todo el tiempo que quiera.
2.- Sale Quico de su casa para ir a la escuela, llega hasta el barril de El Chavo y toca con un pie. Sale El Chavo del Ocho y Quico le muestra dos suculentas tortas de jamón.
-¡Mira, Chavo! Tengo dos tortas de jamón que me dio mi mami.
El Chavo se relame la boca, pero luego hace un gesto de desilusión, porque sabe que el cachetón jamás lo invita.
-Ten una de mis tortas-dice Quico. Y ambos se van muy contentos a la escuela.
3.- Entra El Profesor Jirafales a la vecindad y ve a Doña Florinda a punto de darle una cachetada a Don Ramón:
-¡Profesor Jirafales!-dice la vieja chancluda.
-¡Doña Florinda!-responde el profe longaniza.
-¡Qué milagro que viene por acá!
-Vine a traerle estas humildes flores.
¿No gusta pasar a tomar una tacita de café?
-¿No será mucha molestia?
-Por supuesto que no. Pase usted.
-Después de usted.
Ya en el interior de la casa, el kilómetro de cañería saca una cajita con un anillo y lo coloca en la mano de Doña Florinda, pidiéndole matrimonio. Ésta acepta rápidamente y en ese mismo rato acuerdan la fecha de la boda.
4.- La Bruja del 71 va al salón de belleza. Le depilan las cejas, le quitan la fea gorra que siempre usa, compra un vestido bien entallado y resulta que es toda una belleza. Llega a la vecindad, donde está Ron Damón, y este se queda prendado de su belleza.
-¡Doña Cleotilde!-dice. ¡Qué cambiada está!
-Lo hice por usted, ¡Rorro!
Y ambos se funden en un fuerte abrazo y un beso de sacacorchos.
5.- Están El Chavo y La Chilindrina sentados en los escalones de la vecindad, cerca del barril.
La Chilindrina le planta un beso en el cachete y le dice que si quiere ser su novio.
El Chavo, lejos de reaccionar con repugnancia, como ocurre siempre, le dice que sí.
-¿De veras, Chavito!
-Sí, Chilindrina-contesta él. Yo sé que, aunque ahorita estás chimuela, pecosa y desgarbada, cuando crezcas serás una atractiva joven. Así que, acepto ser tu novio.
-¡Yupiiii!

