AL VUELO-Cubano’

AL VUELO-Cubano’

Por Pegaso

No. No se trata de dar la espalda a Cuba ni regatear la ayuda a un pueblo que ha vivido castigado por una dictadura de 57 años (y los que faltan).
Se trata de ver la realidad: Por un lado, un cerco comercial por parte de países encabezados por Estados Unidos que no quieren negociar con un régimen que se ha perpetuado en el poder. Yo creo que si hubiesen elecciones democráticas, aunque fueran pura faramalla y simulación, como en México, los gringos desde hace mucho tiempo habrían levantado el embargo.
Por otro lado, Cuba sigue comerciando con muchas otras naciones del mundo, como Rusia y China, lo que indica que no se trata de un cerco total, sino parcial.
Mientras tanto, en la isla no hay comida para la gente, difícilmente pueden salir del país y ni siquiera pueden ir a la orilla del mar para sacar un pescado, porque inmediatamente les cae la quebradora y hasta pueden ir a prisión por desacato.
Pensar que eres un país comunista que odias a Estados Unidos y querer que Estados Unidos siga comerciando contigo, es como escupirle en un ojo a tu vecino y querer que te salude todos los días con una sonrisa. No se puede. Desde que Castro y el Che Guevara entraron a La Habana, triunfantes, firmaron el destino de su pueblo, que quedó prácticamente aislado del desarrollo, al romperse todo trato comercial con los gringos.
Antes, La Habana era una especie de Las Vegas caribeño, con edificios suntuosos estilo Art Decó, muchos vehículos de lujo, casinos y un flujo constante de dinero.
Pero vino la revolución y todo se fue al caño.
Lo que pasa es que también la corrupción que había en el gobierno orilló a muchos a pensar que estarían mejor con un régimen socialista. La historia ha demostrado que no es así.
Por lo pronto, esta columna se solidariza con el pueblo cubano aguantador, que pasó directamente y sin escala de una tiranía, con Fulgencio Bautista, a una dictadura, con Fidel Castro.
Hay algunos chistoretes que dibujan perfectamente la situación social y económica de Cuba, bajo la dictadura de Castro.
Está fidel Castro en la Plaza de la Revolución, dando una arenga al sufrido pueblo cubano: ¡Camarada’! E’ momento de poner un alto al imperiali’mo yanqui con su embargo comercial.
En una pausa que hizo el caudillo, se escucha a lo lejos una voz que dice: “¡Fidel, tengo hambre!”
Haciendo caso omiso, el dictador sigue con su perorata: Como iba diciendo, lo’ E’stado’ Unido’ son lo’ culpable’ de que no haya comida, combu’tible’ y servicio’ básico’…
-“¡Fidel, tengo hambre!”-se oye nuevamente entre la multitud.
-Y por ese motivo nue’tro movimiento debe permanecer firme para resistir lo’ embate’ de la opresión…
-“¡Fidel, tengo hambre!
Y Fidel manda a su guardia personal a buscar al tipo que se atrevía a interrumpir su patriótico mensaje.
-A ver, tráiganme a ese que dice que tiene hambre.
Lo llevan hasta donde estaba Fidel y éste le dice: A ver, denle un garrafón de 20 litros de agua Blanquita.
Los guardias lo obligan a tomarse todo el garrafón y cuando este se lo termina le dicen: ¿Quieres más?
El pobre sujeto, como es natural, responde que ya no, y Fidel, volviendo a tomar el micrófono se dirige nuevamente a su auditorio: “¿Ya ven, no era hambre lo que tenía, sino sed!” Y continúa con su inflamado discurso antiyanqui.
Termino mi colaboración de hoy con el refrán estilo Pegaso, cortesía del ex presidente Vicente Fox, cuando invitó a Fidel Castro a una reunión en la que también estaría el entonces Presidente de Estados Unidos, Jorge Matorral (George Bush, en inglés): “Engulles y te retiras”. (Comes y te vas).

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *