Por Pegaso
Este viernes el cometa 3I Atlas que ha causado tanta controversia por la jalada esa de un astrónomo de Harvard que dijo que se trata de una nave extraterrestre, estará a 270 millones de kilómetros de la Tierra.
Solo se podrá ver con telescopios, así que no utilice su celular para tratar de tomarle una foto.
Para los conspiranoicos, el acercamiento a nuestro planeta será la prueba definitiva para restregarles en su cara el origen natural de este cuerpo estelar.
Se trata de un pedazo de roca que desprende gases y partículas conforme avanza en su trayectoria, que es muy abierta y lo lleva a regiones muy alejadas de nuestro Sistema Solar.
No se alarmen, que lo dicho por el astrónomo Avi Loeb, de la Universidad de Harvard no es más que una vacilada. Ni se trata de una nave nodriza que viene repleta de hombrecitos verdes que vienen a partirnos la máuser, ni impactará contra La Tierra.
Se estima que podría pasar a 1.8 unidades astronómicas, entre 240 y 270 millones de kilómetros de nosotros, los terrícolas.
Olvídese de los soponcios, pujos, supiritacos, chiripiorcas, teleles y patatuses. No va a pasar nada, como muchos otros cometas que nos han pasado relativamente cerca, lo suficiente para activar un protocolo de defensa planetaria.
Esto, sin embargo, no significa que, como en la película “Día de la Independencia” (Independence Day, por su título original en inglés. Estrenada en 1996. Director: Roland Emmerich. Protagonistas: Will Smith, Jeff Goldblum, Bill Pullman, Margaret Colin, Vivica A. Fox y Judd Hirsch), nos tendremos que organizar para repeler a un invasor tecnológicamente más avanzado.
Es una piedra y punto. Del tamaño de un rascacielos, pero definitivamente, no representa peligro para nosotros.
Usted seguirá viendo moconovelas y escuchando corridos tumbados; seguirá tragando tacos de barbacoa los domingos y echándose sus chelas después del trabajo.
Yo tenía la esperanza que vinieran los aliens con sus trípodes, como en “La Guerra de los Mundos” (World War, por su título original en inglés. Estrenada en 2005. Director: Steven Spielberg. Protagonistas: Tom Cruise, Dakota Fanning, Justin Chatwin, Miranda Otto y Tim Robbins) y convirtieran a Donald Trump en sopa, o que se llevaran al viejo taimado de Miquihuana a otra galaxia donde hiciera menos daño.
Total. Los telescopios y demás instrumentos de precisión que podrán estudiar más de cerca al 3I Atlas desmentirán toda la sarta de estupideces que se han dicho durante estos cuatro meses, desde que se detectó por primera vez en su acercamiento al Sol.
De esa manera, todas las personas en el planeta Tierra, incluyendo la colonia Chicho Mendoza, confiarán más en los datos certeros, precisos y actualizados de su servilleta, Pegasiux de Petatiux, que desde que apareció este cuerpo celeste he venido diciendo que se trata de un objeto natural, que el tal Avi Loeb no es más que un charlatán.
Por cierto, este último ha venido modificando su discurso conforme se obtienen más datos y ahora como que quiere reconocer que la cagó, que no había motivos para alarmar a la gente, que él no fue y que le hagan como quieran.
Termino mi colaboración con el refrán estilo Pegaso, cortesía del Ídolo de Guamúchil: “Expreso mi juramento que no tuve participación, se trata de fábulas de origen incierto”. (Yo te lo juro que yo no fui, son puros cuentos de por ahí).

