Por Pegaso
Estuvo en Reynosa hace unas semanas para presentar los avances de una película que llevará el nombre de su programa de televisión: “Es Show”.
Ernesto Chavana se presentó como un tipo fresco, bromista, buena onda y empoderado. Hasta parecía chocolate de cura: Rodeado de bizcochitos.
Anunció las escenas que rodaría en locaciones de Reynosa para su película y el estreno de la misma en alguna sala de cine local. Días después realizó una dinámica en la plaza Miguel Hidalgo con un casting para reclutar nuevos talentos y hasta dijo que participaría en la Feria de Reynosa, en el mes de noviembre.
No sé a estas alturas, cuando el Canal 6 de Monterrey ya anunció su despido, si todos esos proyectos seguirán vigentes.
Suspender la grabación de un largometraje, cuando ya está muy avanzado, resulta muy costoso, porque se tienen que pagar los salarios de los actores y la producción del materia.
¡Y todo por una patada!
Las imágenes se hicieron virales. Chavana estaba haciendo lo de siempre: Diciendo comentarios mamones, como es su costumbre. Alguien de producción estaba maniobrando un dron a muy baja altura, exactamente frente a Chavana, quien al parecer, se estaba distrayendo con el aparatejo. De pronto, en una ocurrencia que incluso puede costarle su carrera, le dio una patada al dron y este salió despedido hacia la cara de una de las mujeres que participan en el show, con tan mala suerte que le provocó algunas heridas y ella se fue corriendo en busca de ayuda.
Las críticas no se hicieron esperar.
“¿En serio esta es la televisión que merecemos en Monterrey?” se preguntan en una página de Facebook llamada Que plan en MTY.
Pero eso es lo que gusta. Es lo popular. Tener a un payaso diciendo estupideces con un fondo donde abundan las piernas, las nalgas y las chichis.
La televisión basura es lo que nutre a las televisoras regias. Es lo que vende comida chatarra, detergentes y perfumes chafas.
Pero se deben poner límites.
En el caso de Ernesto Chavana, todos teníamos la impresión de que, amparado por el título de su programa que asegura que todo es show, se había permitido hacer algunas licencias que tienen que ver más con contenido para adultos que para un público abierto.
En una escena de la película que se rueda en Reynosa, donde nos tocó formar parte de una supuesta entrevista al conductor, uno de los periodistas le preguntó que si le gustan las frutas, como la papaya, el mango o el kiwi, y respondió que sí, menos los kiwis porque le rozan cuando va corriendo.
Los accidentes pasan, incluso cuando se hace una transmisión en vivo. Pero querer pasarse de gracioso pateando un dron, ya está fuera de toda proporción.
Además de que el aparato vale una buena lana, ni siquiera pensó que la patada ocasionaría que la fuerza de las hélices lo llevaría a describir una curva, en lugar de salir despedido hacia adelante.
La cara de la edecán fue la que sufrió las consecuencias.
Eso nos lleva a concluir que toda acción imprudente e impulsiva puede tener consecuencias indeseables para nosotros y para los demás.
Termino mi colaboración de hoy con el refrán estilo Pegaso: “¡Te excedes de saeta!” (¡Te pasas de lanza!)

