Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. Ante la gran cantidad de humedad que trajo el más reciente sistema tropical que a la postre se convirtió en la Tormenta Tropical Arthur, autoridades monitorean el nivel del río Bravo para actuar en caso de que se presente una “cresta” o avenida.
Durante la rueda de prensa “Buenos días, Reynosa”, encabezada por el alcalde Carlos Peña Ortiz, se recordó la creciente del Bravo tras el paso del huracán Álex, en julio del 2010.
La fuerza de la corriente arrastró media Playita, uno de los más populares centros recreativos de Reynosa, invadió tramos carreteros, inundó el Centro de Internación Temporal de Vehículos (CITEV) de la Aduana, obligó a desalojar el centro para migrantes “Senda de Vida”, borró del mapa a la populosa colonia Los Patos y desbordó el afluente en varios puntos débiles del bordo, sin llegar a una inundación masiva.
Martín Salinas Rivera, Cronista de la Ciudad, revela que ese huracán es recordado por la población de Reynosa por las descomunales lluvias torrenciales, las cuales excedieron el medio metro (unas 20 pulgadas) en una intensa área geográfica.
Fueron las descargas aguas arriba del río lo que provocó que el día 7 de julio el nivel del Bravo se incrementara hasta los casi 32 metros sobre el nivel del mar.
Aunque la cantidad de humedad que trajo este fenómeno no fue tanta como con Álex, autoridades de CILA y del Municipio están prevenidos ante cualquier avenida.
En la conferencia de prensa, el Alcalde mencionó que aún hay asentamientos humanos en la zona de impacto del río Bravo, incluyendo un centro recreativo, el CITEV de la Aduana y el albergue Senda de Vida.
Invitó a toda esa población a entrar a programas de vivienda de INFONAVIT y CONAVI para que puedan hacerse de una casa digna en un lugar que no sea inundable.
En caso de una crecida del río, seguirán los mismos problemas en tanto no se deje libre la franja que destina la Comisión Internacional de Límites y Aguas para el desfogue de ese afluente.
Autoridades estatales informaron que sí existe riesgo de creciente ya que el nivel del río ha aumentado significativamente, con un incremento de aproximadamente un metro con veinte centímetros.
Por lo anterior, se recomienda a la población no acercarse ni introducirse a sus aguas para prevenir accidentes, ya que puede presentar mayor velocidad y ser peligrosa.
Se ha activado el Plan Tamaulipas para atender las zonas que puedan ser afectadas y brindar apoyo a la población.
En Nuevo Laredo, que es donde primero se manifiestan las crecientes, el río Bravo registró una de sus crecidas más importantes de los últimos meses, luego que el nivel aumentara de forma acelerada en las últimas 48 horas, derivado de escurrimientos generados por las intensas lluvias en el norte de Coahuila.
Según CILA, el afluente pasó de registrar 39 centímetros de altura durante la madrugada del 14 de junio a superar los 1.7 metros la tarde del 16 de junio, con pronósticos de hasta 3.6 metros de altura en la zona de los puentes internacionales- (El Mañana de Nuevo Laredo).
Dicha humedad entrará a la presa Falcón, cuyos niveles de almacenamiento están en sus límites inferiores históricos, sin embargo, también se capto una gran cantidad de agua en municipios como Nueva Ciudad Guerrero, Camargo, Miguel Alemán, Díaz Ordaz, Reynosa y San Fernando, incluso en poblaciones del Valle del Sur de Texas, también tributarias del Bravo.
(Fotos del Archivo Histórico de Reynosa, durante la elevación del río tras el huracán Alex, en el 2010).


