Por Jesús Rivera
Reynosa, Tamaulipas. La producción de granos en el norte de Tamaulipas disminuye drásticamente.
Las condiciones de sequía extrema y la falta de estímulos han provocado que la cantidad de tierra que se siembra se reduzca a su mínimo histórico.
Francisco Javier Garza Sosa, Presidente del Comité Municipal Campesino destacó que si no llueve en 155 o 20 días, la parte que queda del sorgo sembrado al inicio del presente ciclo agrícola, definitivamente se perderá.
“El campo está muy lastimado, muy castigado ahorita-enfatizó. Espero que ese apoyo que nos dan por parte del Gobierno Federal -que era PROCAMPO y ahora es Producción para el Bienestar. La gente está desesperada. Ojalá y en los próximos días les caiga ese recurso, porque hay gente que debe semilla, que debe diesel, que debe insumos y es insuficiente el poco apoyo”.
Pidió que se abran las ventanillas para el registro, ya que de unos cinco o seis mil productores solamente se ha empadronado mil.
De las 70 mil hectáreas que se utilizan para la siembra de sorgo en la zona rural de Reynosa, solo entre 20 y 25 mil recibieron la simiente.
No obstante, a consecuencia de la falta de lluvias, las plántulas empezaron a secarse y las plagas están a la orden del día.
Bajo este panorama catastrófico, no es extraño que los productores sean pesimistas en torno a futuro de la agricultura en Tamaulipas.
“Como por ahí dicen, se nos han cargado todas las pulgas”-refirió el dirigente campesino, aludiendo aquel viejo y conocido refrán del perro flaco.
Incluso, para algunos que se atrevieron a sembrar otro tipo de semilla, como el ajonjolí, la situación no es muy diferente a causa de la falta de lluvias.
Garza Sosa aseguró que hubo gente que sembró esa semilla, pero ni siquiera nació.

