Por Pegaso
Presentaré una iniciativa en la más alta tribuna de la Nación para que el Congreso de México declare formalmente como terrorista al Presidente de Gringolandia, El Trompas, ya que ni sus propios legisladores lo pueden detener en esa euforia de ataques a otros países.
Meter las narices en donde no les importa es lo que mejor hacen los gringos pelos de elote. La dichosa Doctrina Monroe (América para los Americanos) la toman como una especie de permiso moral para hacer y deshacer en el continente.
La Doctrina Monroe, por supuesto, fue elaborada por ellos y no nos pidieron a los pueblos de América ninguna opinión sobre si queríamos o no participar de ese mamotreto.
Por otro lado, allá donde van empresarios inversionistas de origen norteamericano, sus leyes obligan a protegerlos. Más aún cuando son inversionistas en el ramo de los hidrocarburos y recientemente, de los metales raros que se utilizan en tecnología, como el litio, el cadmio, el galio, el germanio y el antimonio.
Si a uno de esos grandes empresarios los aborígenes les sacan la lengua, el gobierno gringo considera motivo más que suficiente para enviar a un regimiento completo de marines, un portaaviones, un destructor y una flotilla aérea con misiles aire-tierra.
Sin embargo, para cualquier intervención en el extranjero que pretenda hacer el Presidente, es necesario que antes sea aprobada por la mayoría del Congreso.
Los recientes bombardeos a Irán, la operación en Venezuela y más recientemente la incursión en Perú, no son bien vistos por los congresistas.
Así pues, sin un soporte legal, El Trompas se avienta como El Borras, a partirle la madre a todo el mundo y eso lo convierte en el más letal terrorista en la Historia de la Humanidad y un verdadero genocida.
Ahorita apenas llevan algunos miles de muertos él y su compinche Benjamín Natanyahu, Primer Ministro de Israel, pero si el conflicto en el Medio Oriente continúa y escala a otras regiones del planeta, la cantidad de víctimas será estratosférica, y eso caerá sobre la cabeza de ese criminal homicida.
Alguna vez dije en esta misma columna, cuando El Trompas tomó posesión por primera vez del gobierno gringo, que él sería quien apretaría el botón del Fin del Mundo. No ocurrió así en su primer período, pero parece que ahora sí se harán realidad nuestros más profundos miedos: Una Tercera Gran Guerra Mundial.
Deje usted si lo dijo Baba Banga, Nostradamus, El Brujo Mayor o Mohny Vidente. Tal parece que los grupos de poder que gobiernan al mundo están empeñados en crear un Nuevo Orden Mundial, haciendo cumplir las profecías de La Biblia.
Y por ahí he visto varios videos donde tipos barbones, ojos saltones, cejas pobladas y un ridículo sombrerito conocido como kipá, dicen que está escrito en ese libro, que debemos estar listos para la segunda venida de Cristo y que todos los pecadores debemos arrepentirnos de nuestros pecados.
Lo cierto es que hay evidencias de que esos grupos de poder han preparado desde hace mucho tiempo a La Humanidad para enfrentar el momento que estamos viviendo. Lo he dicho en muchas ocasiones: Mediante la industria cinematográfica de Hollywood y las series televisivas nos están adoctrinando, nos están preparando no solo para enfrentar zombies, sino invasiones alienígenas, caídas de meteoritos, grandes inundaciones y todo lo imaginable que nos puede llevar al Apocalipsis, incluyendo la guerra.
En un mundo postapocalíptico, sin embargo, la cantidad de sobrevivientes es muy limitada. También eso lo hemos visto en las películas, pero a diferencia de estas, en caso de que alguna de esas cosas se convierta en realidad, nadie saldrá bien librado.
Termino mi colaboración de hoy con el refrán estilo Pegaso: “No existe individuo con la visión más limitada que aquel que se niega a percibir los estímulos visuales”. (No hay peor ciego que el que no quiere ver).

