Por Pegaso
Las flores no solo sirven para demostrar nuestro cariño a una persona.
Suelen entregarse en los cumpleaños, en el Día de San Valentín o, ¿por qué no?, aún cuando no sea una fecha especial.
Este detalle es valorado intensamente por las bellas damas cuando su enamorado galán las sorprende así, porque sí.
Pero las flores también pueden ser un arma legal, un indicio para llevar a los tribunales a alguien, cuando ese alguien estuvo estrechamente relacionado con algún criminal ya fallecido.
Es así como en el funeral de un jefe de la delincuencia organizada ajusticiado por las fuerzas armadas de México, fueron enviadas toneladas y toneladas de flores en fastuosos arreglos que inundaron prácticamente la capilla donde sus restos estaban siendo custodiados por un nutrido grupo de sicarios armados hasta los dientes, incluyendo barrets de .50 mm y lanzacohetes.
Y fuera del recinto, un fuerte operativo del Ejército Mexicano para prevenir cualquier incidente que pudiera manchar la ceremonia fúnebre.
Ahí están las flores. Ahí están los recibos y ahí está la huella de quién o quienes enviaron sus condolencias mediante los arreglos florales.
De momento, ha aparecido en las redes sociales el nombre de Peso Pluma, un berreante que canta corridos tumbados y belicones que hacen apología del delito, de quien se sospecha, fue apoyado en su carrera por ese cártel.
Pero pueden salir muchos más nombres, tanto de jefes policiacos, funcionarios públicos, empresarios, figuras del espectáculo y deportistas que se beneficiaban de las actividades delictivas.
Solo basta excavar un poco, cosa que, por lo visto, las autoridades mexicanas no están dispuestas a realizar porque sería como escupir al cielo.
Rastrear el origen de las flores enviadas al sepelio del líder criminal no tiene ni chiste. Solo basta un poco de voluntad, y verán cómo empiezan a surgir nombres que ni siquiera nos podemos imaginar.
Pasó lo mismo en Estados Unidos con Al Capone.
En realidad, el capo trabajaba para el Gobierno de Estados Unidos, o más bien, para la élite del poder, cuando fue detenido por Elliot Harfu… perdón, Elliot Ness. Luego fue enviado a Alcatraz donde esperaban que se pudriera, aislado de todo el mundo para que no pudiera hablar. Cuando salió en libertad muchos años después, estaba agobiado por la demencia y ya no podía decir ni pío.
Los nombres de sus cómplices del gobierno y del mundo empresarial se mantuvieron en el más total hermetismo.
Recordemos que en Estados Unidos, mafia y gobierno son uno solo. Ambos, manejados por las poderosas élites que controlan el dinero y el poder.
Hasta la fecha, el Sindicato del Crimen que Capone dejó como herencia es el que manda. No se mueve nada ilegal en territorio de Gringolandia si no lo sabe y lo aprueba el Sindicato. Solo cambia de manos, pero en esencia, sigue siendo lo mismo.
Y aquí nos quedamos con el refrán estilo Pegaso que dice así: “Eres más perverso que el tejido magro del mamífero cuadrúpedo denominado Sus strofa”. (Eres más malo que la carne de puerco).

