Al Vuelo-Desfile

Al Vuelo-Desfile

Por Pegaso

Tema muy delicado ese de las desapariciones forzadas.
El Colectivo Amor por los Desaparecidos, que había solicitado participar en el desfile estudiantil y deportivo conmemorativo del 115 Aniversario de la Revolución Mexicana, tomó a mal que el Alcalde y otras autoridades se hayan retirado antes de que su comitiva llegara a la altura del templete.
Yo decidí jugármela con una nota donde se resaltaba la forma en que algunos de ellos se referían al Secretario del Ayuntamiento, Antonio De León y a la manera tan tempestuosa de llegar y desplegar sus mantas y pancartas.
Como resultado, me llegaron muchos mensajes de odio y hasta mi mamacita salió a relucir, lo que pone en evidencia que el dolor, la desesperación y la impotencia pueden llegar a ser malos consejeros.
Total, quedé como palo de perico, y hasta unos versos de mi amigo Hugo Ramos me gané. Miren:
Que se coló el colectivo,
nos comenta Chuy Rivera
para alterar la gallera
como su único objetivo.
¿No tendrían otro motivo
esas madres buscadoras
de insomnio de mil auroras
en este día festivo,
para saber dónde mora
su familiar… muerto o vivo?
Yo espero que en la próxima edición de la revista Hora Cero también aparezca un sesudo comentario, porque últimamente ya me agarraron de cliente.
Pero bueno. Aclarar que en cuestión de derechos humanos he estado siempre al pie del cañón, desde aquel lejano 1988: Lo hice cuando aún vivía Arturo Solís y el Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos Humanos (CEFPRODHAC) era la organización más importante de defensoría, estuve cuando apenas el actual Secretario de Seguridad Pública y entonces casi desconocido Presidente de “Justicia Tamaulipas, A.C.”, Geovanni Barrios Moreno daba sus primeras declaraciones.
Actualmente soy integrante de la Asociación Internacional de Derechos Humanos (AIDH) que encabeza mi amigo Fortino López Balcázar.
También, desde que surgieron a la luz pública los colectivos, como Amor por los Desaparecidos, he estado al tanto de sus actividades y he publicado muchas notas de sus hallazgos, manifestaciones, marchas y peticiones, sin que hasta el momento haya yo recibido siquiera una palabra de agradecimiento, lo cual, debo mencionar, tampoco estoy esperando.
Así que el argumento de que no soy empático cae por su propio peso y me duele, tanto como a cualquier otra persona de buen vivir, cuando veo las fichas de desaparecidos publicadas en los medios de comunicación y redes sociales.
Yo ya hacía periodismo desde antes que los papás de quienes me insultan en las redes por ejercer mi derecho a la libertad de expresión, supieran caminar sin andadera.
Miren. El tema de los desaparecidos es federal. Corresponde a la Federación combatir a la delincuencia organizada y al Estado, los homicidios dolosos.
La instancia municipal sería, en todo caso, un medio para hacer llegar las inquietudes de la población vulnerada a los responsables directos de mantener la paz pública en el país. Pero como que siento que a huevo quieren que la autoridad municipal se siente a dialogar con ellos y resuelva todo aquí mismo. Y no creo que corresponda hacerlo, porque estaría invadiendo otras esferas. Además, si se avienta como el borras, al estilo de Carlos Manzo, tendría que hacerlo con resorteras, porque aquí no hay policías municipales.
Por eso nos quedamos con el refrán estilo Pegaso que dice así: “Ni aún con potencia el calzado penetra”. (A la fuerza ni los zapatos entran).

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